Sr. Editor:
Una necesidad actual en nuestro país es implementar estrategias de mayor impacto en la prevención y control del dengue; hace más de una década se promueve la estrategia de gestión integrada para la prevención y control de enfermedades arbovirales entre ellos el dengue, 1 y últimamente se propone acciones multisectoriales, multidisciplinarias con un enfoque de “Una Salud”. 2
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) desde el 2008, promueve un modelo de gestión para el control de las enfermedades por arbovirus como el dengue, basado en la Estrategia de Gestión Integrada (EGI), y actualizada el 2017 1. Las evidencias disponibles para el control de Aedes aegypti en América Latina y el Caribe señalan que se necesita una respuesta global con un marco de gestión integral para que las autoridades planteen estrategias locales basadas en el liderazgo y compromiso proactivo en preparación de respuestas oportunas. 3,4
En la actualidad los desafíos para mejorar el control de enfermedades transmitidas por Aedes son: gestionar los recursos, en especial el financiero, la fuerza laboral, la colaboración intersectorial y la legislación 5. En el Perú, se ha implementado la estrategia integrada de vigilancia y respuesta 6. Sin embargo, no disponemos de una plataforma con información en tiempo real para tomar decisiones oportunas, así como protocolos de tratamiento estandarizados, y organizar los servicios para impedir su colapso. 7
Hacia la gestión del cambio
Es necesario incorporar estrategias de gestión integrada para el diagnóstico, tratamiento, prevención y control del dengue como una prioridad de la salud pública. Una opción para garantizar su implementación sería la gestión del cambio, donde se evalúa la organización, se planifica cómo asignar recursos y modificar procesos para realizar una transición. 8
Según Kotter 9, un proceso de gestión del cambio atraviesa por 8 pasos, y el error en cualquiera de las fases puede tener un impacto negativo (figura 1). Waissbluth 10 presenta los primeros errores que pueden cometerse desde entidades públicas cuando se implementa la gestión del cambio, y son: No generar convicción en los funcionarios; no generar una coalición o equipo para el cambio y no generar una visión seductora del futuro.
El 2015 con el auspicio de la OPS se desarrolló el Foro Regional hacia la salud universal, y una de sus conclusiones fue implementar la “estrategia de gestión del cambio como un conjunto de tareas para los gerentes de los servicios de salud, que permite identificar y explorar nuevas formas de trabajo, desafiar la práctica establecida, dirigir y gestionar el cambio con eficacia para apoyar la transformación de los servicios de salud”. 11
El modelo de gestión de cambio con los ocho pasos del cambio de J. Kotter, es una teoría del cambio validado, se trata de intervenir en una organización y apoyar a las personas en el proceso de cambio, con la finalidad de asegurar que el cambio se exitoso y perdure 12. Se inicia con crear un clima de cambio, luego lograr comprometer y capacitar al personal, e implantar y mantener los cambios.
Teniendo el dengue estrategias integrales para lograr su prevención y control, una opción es utilizar la metodología de la gestión del cambio, poniendo en práctica la gobernanza y liderazgo para armonizar las relaciones entre actores involucrados en el proceso, y asegurar que el cambio sea exitoso. Se adecuó los ocho pasos de Kotter al desarrollo de procesos de cambio en situaciones sanitarias como el dengue, no es propósito ahora proporcionar una comprensión detallada de los pasos. Sin embargo, es importante orientar a los tomadores de decisiones que se necesita un ordenamiento en las acciones de prevención y control del dengue, donde los gestores comprendan y lideren el cambio con participación social amplia, y recursos necesarios.

Figura 1 El proceso para impulsar el cambio en la prevención y control del dengue, basado en los ocho pasos para la gestión del cambio (Adecuado de J. Kotter 9)