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Revista Medica Herediana

versión impresa ISSN 1018-130X

Rev Med Hered v.7 n.4 Lima oct. 1996

 

Depresión en el adulto mayor. Estudio de una serie de pacientes de consultorio externo de medicina en el Hospital Nacional Cayetano Heredia.

 

Depressión in the elderly. Study in patients of the outpatient clinic at the Hospital Nacional Cayetano Heredia.

 

Capuñay Chafloque José*, Figueroa Alvarado Marcos**, Varela Pinedo Luis***.

 

*Médico Residente de Geriatría del Hospital Nacional Cayetano Heredia

**Médico Cirujano en rotación en el servicio Geriatría del Hospital Cayetano Heredia

***Médico Asistente en el Departamento de Medicina del Hospital Nacional Cayetano Heredia. Coordinador del Residentado Médico en la Especialidad de Medicina Interna y Geriatría. Universidad Peruana Cayetano Heredia.

 

RESUMEN

Objetivo: Determinar la prevalencia de síntomas depresivos y de la depresión mayor en el adulto mayor. Material y métodos: Se realizó un estudio prospectivo y transversal tipo entrevista de carácter descriptivo en pacientes adultos mayores que acudieron a la consulta ambulatoria de medicina del Hospital Nacional Cayetano Heredia, entre abril y mayo de 1995. Resultados: Se encontró que 75% presentaba algún síntoma depresivo y el 8.3% de pacientes tenían depresión mayor según DSMIV. Los principales síntomas depresivos fueron estado de ánimo depresivo, trastorno del sueño y perdida de energía. Además se realizó revisión de la literatura sobre el tema de depresión en adultos mayores. (Rev Med Hered 1996; 7: 172-177).

PALABRAS CLAVE: Adulto mayor, depresión mayor, pacientes ambulatorios.

 

SUMMARY

Objective: To establish the prevalence of depression symptoms and major depression in the elderly. Material and methods: A prospective, transversal and descriptive study was carried out including 60 elderly patients of the outpatients clinic of the Hospital Nacional Cayetano Heredia, between april and may of 1995. Results: We found depression symptoms in 75% of the patients. There was mayor depression in 18.3% of the patients. The most frequent symptoms of depression were: depressive mood, sleep disturbances, loss of energy. Finally we did a revision of the literature about depression in olf patient (Rev Med Hered 1996; 7: 172-177).

KEY WORDS: Elderly, depression mayor, outpatients.

 

 

INTRODUCCION

En las últimas décadas, los países desarrollados han incrementado dramáticamente el número de adultos mayores, en EEUU representan el 10.3% de su población (1) y estas cifras tienden a aumentar. De acuerdo al censo de 1993, los adultos de 60 años o más representan el 7% de la población total (2), con una proyección del 12% para el año 2000 según Sobrevilla (3). Esto nos demuestra claramente el crecimiento de la población de adultos mayores, un problema de salud pública real y creciente.

El síndrome depresivo es un problema frecuente en la consulta externa de medicina y origina una gran incapacidad en la población (4), en estudios epidemiológicos en EEUU, sobre depresión mayor en adultos mayores la prevalencia va desde 1,6 a 3% (5,6); a diferencia de la población general donde la prevalencia de depresión mayor en varones es de 2 a 3% y en mujeres 5 a 9% y en promedio de 3 a 5% (7). Sin embargo en adultos mayores la prevalencia de depresión mayor en consultorio externo de medicina se encuentra en el rango de 7 a 17%, según algunos autores (8,9). En nuestro medio algunos trabajos sobre la prevalencia de síntomas depresivos en adultos jóvenes en la consulta de Gastroenterología encuentran 61.7% y en los pacientes de los consultorios de medicina 64.7%, estos trabajos fueron medidos por el BDI (Beck Depression Inventory). Por otra parte en estudios en EEUU los síntomas depresivos en adultos mayores que acuden a los consultorios externos se encuentran entre 16.5 y 34.7% (8).

En vista de la frecuencia relativamente alta del síndrome depresivo en la consulta en medicina, al no contar con dicho estudio en nuestro medio y siendo creciente la población de adultos mayores, decidimos realizar el presente trabajo para evaluar la prevalencia de síntomas depresivos y de depresión mayor en pacientes adultos mayores en un hospital general y a propósito de éste estudio realizar una revisión sobre las características clínicas, diagnóstico y terapéuticas en el paciente adulto mayor.

 

MATERIALES Y METODOS

Se realizó el presente estudio prospectivo, transversal tipo entrevista de carácter descriptivo durante los meses de abril y mayo de 1995, en el servicio de consulta externa de medicina del Hospital Nacional Cayetano Heredia (HNCH).

Se calculó el tamaño muestral para una prevalencia de depresión mayor de 12%, sabiendo que en un año acuden al HNCH 4939 pacientes mayores de 60 años (10).

Se utilizó una ficha en la que se encontraban algunos datos personales y los criterios diagnósticos de depresión mayor DSMIV editada en castellano (7) (Tabla Nº 1).

Se entrevistaron 60 pacientes al azar que acudieron al consultorio de medicina del HNCH.

 

RESULTADOS

La muestra estuvo constituida por 60 pacientes, 18(30%) fueron varones y 42 (70%), mujeres. La edad promedio fue de 72.6 años en el total de la muestra y de 72.6 y 70.6 años en el total de la muestra y de 72.6 y 70.6 años en varones y mujeres, respectivamente.

El 75% de los pacientes presentaba algún síntoma depresivo: 11 varones (24.4%) y 34 mujeres (75.6%).

En lo que respecta a depresión mayor se encontró a 11 pacientes (18.3%): 1 varón (9.1%) y 10 mujeres (90.9%). La edad promedio de los pacientes con depresión mayor fue de 72.7 años.

Los síntomas depresivos en orden de frecuencia fue: Estado de ánimo depresivo, trastorno del sueño, astenia, pérdida importante del sueño (Tabla Nº2).

 

DISCUSION

La proporción de pacientes con "síntomas depresivos" (uno o más síntomas de criterio diagnóstico DSMIV) de 75% en adultos mayores, es mucho mayor que lo señalado en otros estudios que reportan de 16 a 34% (8), a pesar de no ser comparables los métodos utilizados.

Para estudios posteriores se debería usar alguna escala para medir síntomas depresivos como el BDI que incluso ya esta validado en nuestro medio (11) o algunas para medir síntomas depresivos creadas para los pacientes adultos mayores, tales como Geriatric Depression Scale (GDS).

En lo que respecta a depresión mayor nosotros encontramos una frecuencia relativa de 18.3%, discretamente mas elevado al compararla con algunos trabajos en EEUU. (8) y con predominio en el sexo femenino al igual que la literatura extranjera (7). Es importante señalar que nuestra muestra estuvo conformada mayormente por mujeres (70%) lo que constituiría un sesgo. Además hay que mencionar que en Inglaterra hay algunos trabajos sobre depresión donde se muestran similares porcentajes para varones y mujeres (12).

En lo que respecta al hallazgo de ansiedad encontramos que un 76.6% lo presentaba y de ellos el 56.6% fue de sexo femenino; si bien esto probablemente no tenga mucha validez ya que no se ha usado una escala apropiada para medir ansiedad, este valor se encuentra relativamente alto y nos haría pensar que se debería investigar mas sobre este síndrome y su relación con la depresión en los pacientes adultos mayores en nuestro medio.

En la práctica de la medicina interna en los adultos mayores por ser un grupo que presenta característicamente una sintomatología diferente en las enfermedades más comunes (por ejemplo, en Diabetes Mellitus una de las características clínicas más frecuente con que debutan los pacientes adultos jóvenes es la triada clásica de poliuria, polidipsia y polifagia; esto en pacientes adultos mayores es raro) (13), al evaluar un paciente adulto mayor aparte de enfocar el lado orgánico que ya es difícil, no se debe olvidar el aspecto psíquico, sobre todo la depresión.

Esta toma sus propias características en los pacientes adultos mayores, coexistiendo con múltiples enfermedades terminales, enfermedades crónicas tales como enfermedades cardiovasculares, desórdenes neurológicos, con compromiso del sensorio por alguna de ellas, trastorno en los órganos de los sentidos: disminución o pérdida de la agudeza visual y auditiva, disminución de la actividad física, debilidad, pobre locomoción ya sea como secuela o por poca masa muscular, creando y existiendo multiples problemas psicosociales, y dependencia (14,15,16,17,18).

El adulto mayor a diferencia del adulto joven presenta con más frecuencia síntomas de somatización e hipocondría; particularmente, es más vulnerable a episodios de depresión con características melancólicas, además de sentimientos de inutilidad, autoculpa (especialmente acerca del pecado y sexo), con paranoia e ideas suicidas (19).

La presentación de depresión en el paciente adulto mayor refleja frecuentemente el ciclo de vida, caracterizado por la pérdida de seres queridos, pérdida del empleo y problemas económicos; así mismo en el grupode adultos muy mayores la depresión se encuentra altamente elevada por la disfunción física y pérdida del estatus (20).

El trastorno depresivo mayor en el adulto mayor puede acompañarse de quejas sobre el deterioro de la memoria, dificultad en el pensamiento y capacidad de concentración, y reducción de la capacidad intelectual (7). Además, se encuentra alta frecuencia de falla cognitiva (21).

El nivel de depresión en el adulto mayor predice el nivel de función cognoscitiva (22); a menudo es difícil determinar si los síntomas cognoscitivos se explican mejor por demencia o por episodio de depresión mayor, de allí el término de pseudodemencia (7). Esto último es de mucha importancia porque algunos pacientes que presentan cierta sintomatología de demencias pueden ser catalogados como portadores de enfermedad de Alzheimer y ser tratados en forma inadecuada.

Poon, encuentra que el patrón de compromiso de la función congnitiva en depresión y demencia son diferentes y pueden diferenciarse usando variables de medición y señala que el término sed pseudodemencia es inapropiado y recomienda abandonarlo (23).

Hay alguna evidencia que sugiere que la depresión en el adulto mayor se encuentra asociado con baja frecuencia de la población general en la que se encuentra que es 1.5 a 3 veces más frecuente en los familiares biológicos de primer grado (7,21).

En el adulto mayor es a menudo difícil determinar el significado y la etiología de sus síntomas, por ejemplo, se sabe que el distubio del sueño es una característica de depresión y puede ayudar a hacer el diagnóstico de depresión mayor en adultos jóvenes, pero es díficil evaluar éste síntoma en un paciente adulto mayor quien tiene dificultades para dormir hace 10 años. Similar problema existe para síntomas depresivos tales como: pérdida de apetito, disminución de peso, pérdida de la concentración, fatiga, etc (24).

Si bien es cierto que la tasa de depresión mayor disminuye en los pacientes mayores de 60 años en comparación con adultos jóvenes, posiblemente esto debe a varios factores, entre los cuales sobresale la presentación "atípica" en el adulto mayor, lo que dificulta el diagnóstico, siendo estos síntomas tratados como parte de la condición médica (25).

El reconocimiento de depresión en el adulto mayor es más difícil porque el paciente es reacio a manifestar dichos síntomas, porque el clínico no pregunta por los síntomas depresicos y asocia éstos incorrectamente a procesos de la edad, además de la dificultad de apreciar las fallas en el diagnóstico por la baja espectativa funcional y productividad de este grupo (26,21).

Strokes refiere que es importante buscar cambios en la conducta como un indicador de depresión, es decir, conocer si el paciente continua haciendo las cosas que normalmente le interesaban (24).

El uso de algunos test: BDI (Beck Depression Inventory) o mucho mejor GDS; MMSE (Mini-Mental State Examination), puede ser de gran utilidad para ayudar a evaluar un dignóstico correcto de depresión en el adulto mayor y diferenciarlo del cuadro de pseudodemencia.

La exclusión de una causa orgánica de depresión es de primer orden (27,28), lo que implica elaborar una anamnesis meticulosa, realizar un exámen clínico exhaustivo y el pedir un mínimo basal de pruebas de laboratorio, porque la posibilidad de tener una o varias enfermedades es alta, teniendo especial cuidado de déficil nutricional, TBC, neoplasias, enfermedades endocrinas, etc.

Es interesante observar cómo puede ser la relación entre depresión y enfermedad física y orgánica, son muchas las posibilidades entre ellas, que no solamente son teóricas sino que se ven en la práctica clínica, particularmente en los pacientes adultos mayores. Muchas veces la mejoría de la enfermedad afectiva. Mierlak realizó un estudio de 32 pacientes infectados VIH que fueron evaluados por depresión al momento de ingreso y egreso, se demostró que a pesar de la mejoría del malestar y del funcionamiento físico, aquellos son severos síntomas depresivos al ingreso mantuvieron los mismos sintomas al egreso (29).

Ballenger afirma que con los criterios diagnósticos del DSM III-R, hay pacientes que incluso con dos síntomas criterio puede predecirse morbilidad y algunas evidencias sugieren que la morbilidad es tan grande como aquellos que tienen cuatro síntomas. Es un error pensar que nosotros tengamos el diagnóstico de depresión mayor acorde al DSM III-R ante pacientes que merecen o pueden beneficiarse de tratamiento (24).

A menudo, la depresión mayor es pasada por alto en el adulto mayor, contribuyendo al elevado riesgo de suicidio en este grupo comparado con los adultos jóvenes (30). Las estadísticas en EEUU muestran que en 1988 la tasa de suicidios en la población general fue de 12.4/100.000 y de 26.5/100.000 en el grupo de 80 a 84 años; siendo aún mas sorprendente que más del 75% de éstas personas había visitado a algún médico un mes antes del suicidio (21). El desarrollo de depresión mayor en el adulto mayor esta fuertemente asociado a muerte por suicidio y a diferencia de otros grupos de edades al reconocimiento es, a menudo, embarazoso por la discapacidad y/o hermetismo del paciente en referir dichos síntomas, como ya ha sido mencionado (31).

La prevención del suicidio en el paciente adulto mayor ha recibido poca atención, cerca del 80% de los pacientes adultos mayores con intento suicidas tuvieron depresión mayor y con clara tendencia a ser del grupo de adultos muy mayores (32). Son pocos los suicidios que ocurren en el contexto de una enfermedad terminal (33).

Una forma de suicidio en el adulto mayor que debe tomarse en cuenta es el "suicidio crónico", en él paciente presenta desinterés por comer y nutrirse o deja de tomar medicamentos indispensables para su supervivencia, llegando a causar su muerte (24).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFCAS

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Correspondencia:

Dr. Luis Varela Pinedo

Departamento de Medicina, Hospital Nacional Cayetano Heredia

Av. Honorio Delgado s/n. San Martín de Porres.

Lima, Perú