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Revista Medica Herediana

versión impresa ISSN 1018-130Xversión On-line ISSN 1729-214X

Rev Med Hered v.12 n.4 Lima oct. 2001

 

Semblanza del Dr. Armando Silicani Della Pina

 

Torres Zamudio, César*

 

* Profesor Emérito. Universidad Peruana Cayetano Heredia

 

Hondo pesar causó en la comunidad de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, el sensible fallecimiento de un distinguido Maestro el Dr. Armando Silicani Della Pina. Para los que tuvimos la oportunidad de conocerlo y apreciarlo desde la época de estudiante hasta sus últimos días, podemos dar fe de su invalorable y fructífera labor que desarrolló en el campo de la asistencia, docencia e investigación médicas, resaltada por su sencillez y enorme calidad humana. Desde estudiante pude apreciar en él su firme inclinación a dedicarse con devoción al trabajo hospitalario y universitario. No era de tener muchos amigos que no fueran lo que comulgaban con sus actividades docentes que fue la razón de ser de su existencia. Como estudiante de medicina alcanzó una posición privilegiada, recibiendo el título de Médico- Cirujano en 1951, otorgado por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Con la finalidad de acrecentar sus conocimientos y experiencia viajó a Estados Unidos de Norteamérica, desempeñándose como médico residente durante 04 años en el Departamento de Medicina de la Universidad de Ann Arbor, Michigan, donde por su destacado trabajo fue nombrado Instructor de Medicina, logrando al mismo tiempo obtener el Board de Medicina interna otorgado por el American College de Physicians, una distinción que lo amerita como un profesional de categoría. Se le propuso quedarse en Ann Arbor como profesor pero no aceptó la oferta porque prefirió regresar a su País, para dedicarse a trabajar con fervor en beneficio de los suyos, dando así una demostración de desprendimiento, dejando de lado privilegios económicos. Por sus reconocidos méritos fue incorporado al cuerpo docente de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, realizando primero sus labores docentes en el Hospital Nacional Arzobispo Loayza y posteriormente en 1968 en el Hospital Nacional Cayetano Heredia, donde ocupó, después de ganar el concurso, el cargo de Jefe del Servicio de Medicina Interna y años después, con toda justicia la Jefatura del Departamento, cargo que lo ejerció con dedicación ejemplar hasta su retiro por jubilación en 1996. A partir de 1997 y hasta su fallecimiento siguió ejerciendo las funciones de Asesor del Jefe del Departamento de Medicina, con beneplácito y satisfacción de los jefe que le sucedieron, quienes se beneficiaron de su reconocida experiencia, capacidad y dedicación, sobre todo en el trabajo diario con los residentes y en la organización y comando de las labores académicas que se desarrollan regularmente en el Departamento.

Durante su carrera Universitaria es además digno de resaltar las siguientes actividades que las desempeñó con la maestría que fue característico en él: Decano Asistente en Docencia durante los primeros años de fundada la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Su labor pionera en el establecimiento del Programa de Residentazo Médico, que dio inicio a la formación de las especialidades médicas, que ahora es indispensable para lograr un cargo hospitalario y/o universitario. También será recordada su labor como fundador del Servicio de Inmunología y Reumatología, en 1969, en el Hospital Docente Cayetano Heredia. Numerosas promociones de especialistas en Medicina Interna y de Inmunología y Reumatología se han formado bajo su inolvidable capacidad asesora. Actualmente un buen número de especialistas ocupan una posición de privilegio tanto en el campo docente como profesional. Gracias a su capacidad y dedicación, el Consejo de la facultad de Medicina lo nombró en 1990 Editor Responsable de la Revista Médica Herediana (ISSN 1018-130X), Organo oficial de la Facultad , encargo que lo cumplió a cabalidad en colaboración con los Editores Asociados Dres. Juan Miyahira, Armando Calvo y Alejandro Bussalleu. La Revista sale regularmente cada tres meses y ha reunido méritos para ser indizado en CD ROM LILACS.

En su labor docente y por sus brillantes méritos, rápidamente obtuvo promociones hasta alcanzar la categoría de Profesor Principal de Medicina, además obtuvo los títulos, por la forma no escolarizada, de Medicina Interna y de Inmunología y Reumatología, otorgados por la Universidad Peruana Cayetano Heredia. También obtuvo el grado de Doctor en Medicina en 1972, al ser aprobada por unanimidad sus tesis: "Contribución para la organización de un Departamento de Medicina en un Hospital General asociado a una Universidad".

Considerando su contribución a las labores docentes y asistenciales en el Hospital Docente Cayetano Heredia, se le concedió el premio en medicina "César Delgado Cornejo" 1997-1999, otorgado por la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Institución que además le concedió la Condecoración "Oficial de la Orden Cayetano Heredia" en 1999.

Perteneció a diversas Sociedades Científicas, debiendo destacarse las siguientes: Miembro Titular Activo de la Sociedad Peruana de Medicina Interna, afiliada a la Sociedad Internacional de Medicina Interna. Member y Fellow de la American College of Physicians USA y Miembro Titular y Fundador de la Sociedad Peruana de Reumatología de la que llegó a ser su Presidente.

La inquietud permanente para acrecentar sus conocimientos, lo llevó a asistir a lo largo de su carrera a cerca de 40 cursos de perfeccionamiento, tanto en el país como en el extranjero y por su capacidad docente participó como ponente o expositor o como presidente de mesa en numerosos Congresos, Cursos y Jornadas Científicas realizados en nuestro país.

Merece destacarse también su vasta producción como investigador, siendo autor o coautor de 137 trabajos científicos publicados en revistas nacionales y extranjeras.

Otra faceta de su trayectoria que merece ser elogiada es que siempre dio prioridad a sus labores académicas y asistenciales que las ejerció con maestría y devoción. A pesar de contar con todas las facilidades ofrecidas por su familia, incluyendo consultorio médico propio, muy pocas veces atendió pacientes privados. Su pasión por la medicina académica y de investigación y por el trabajo hospitalario a tiempo completo, pesó más que la oportunidad de hacer dinero ejerciendo la práctica privada. Esta decisión indeclinable fue respetada por su familia y reconocida por sus compañeros. En especial debo mencionar a su querida esposa Susan Ryan de Silicani, quien en todo momento fue su fiel acompañante, incluso en épocas en que el país atravesó por momentos difíciles. Siendo ciudadana americana, acostumbrada a tener comodidades de toda clase, nunca se le oyó decir de regresar a su país, como sí lo hicieron otras damas americanas. Fue una pérdida irreparable para Armando, perder a su querida esposa a consecuencia de una enfermedad incurable. Por eso en esta ocasión siento la necesidad de rendir también un merecido homenaje a Susan, su amada esposa, quien en las buenas y en las malas épocas supo sobrellevar todas las dificultades de vivir en un país como el nuestro, donde no esperaba disfrutar de las comodidades que sí le ofrecía su país de origen. La lealtad a su esposo y su cariño a un país que no era el suyo, es posible entender y apreciar en una persona noble, humana y caritativa como lo fue Susan.

Al rendir este justo homenaje al maestro Armando Silicani lo hago extensivo también a su querida esposa, quienes serán recordados permanentemente por nuestra Institución y que están disfrutando de la paz eterna y de la gloria del señor.