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Revista Medica Herediana

versión On-line ISSN 1729-214X

Rev Med Hered v.16 n.1 Lima ene./mar. 2005

 

Estado actual de las publicaciones periódicas científicas médicas del Perú.

Medical scientific serial publications in Perú.

 

Pamo Reyna Oscar G. 1

1 Profesor Principal del Departamento de Medicina, Facultad de Medicina Alberto Hurtado, Universidad Peruana Cayetano Heredia. Médico Internista del Departamento de Medicina, Hospital Nacional Arzobispo Loayza de Lima.

 

RESUMEN

El presente artículo realiza una descripción de las publicaciones periódicas científicas médicas del país, las cuales han venido disminuyendo a juzgar por la proporción número de revistas/número de médicos. Existe una serie de deficiencias de parte de los autores, de los editores, de los entes auspiciadores y de los lectores.(Rev Med Hered 2004;16:65-73).

PALABRAS CLAVE: Publicaciones periódicas científicas médicas, revistas médicas, historia de la medicina peruana.

 

SUMMARY

This paper shows a descriptive study about the medical scientific serial publications of our country that have been decreasing in number as it can be measured by the journals number/ physicians number rate. There is a list of deficiencies related to authors, editors, supporting entities and consumers. (Rev Med Hered 2004;16:65-73).

KEY WORDS: Medical scientific serial publications, medical journals, Peruvian history of medicine.

 

INTRODUCCIÓN

Considero pertinente establecer algunas definiciones, aceptadas, de los términos que van a ser empleados repetidas veces a continuación.

Denomínase publicación periódica científica a toda publicación que tiene las siguientes características:

• Es seriada (publicada a intervalos, con serie consecutiva y sin fecha de cierre prevista)

• Contiene trabajos o artículos originales

Los llamados trabajos o artículos originales se caracterizan por tener el siguiente formato: Introducción – Objetivos, Material y Métodos, Resultados, Discusión – Conclusiones y las Referencias Bibliográficas.

Es recomendable que una revista científica médica tenga más del 50% de sus páginas ocupada por los artículos o trabajos originales (1). Las revistas médicas que sólo contienen artículos de revisión son consideradas como de divulgación pero no son científicas en sentido estricto. Este hecho no las desmerece ni debe disminuirlas. Las revistas de divulgación juegan un importantísimo papel en la educación médica continua.

Para entrar de lleno al tema, también es necesario recordar algunos hechos históricos de las revistas médicas nacionales (2):

- El periodismo se inició en el Perú el 1° de octubre de 1790 cuando el joven español Jaime Bausate y Mesa sacó a luz el Diario de Lima, dando cuenta de los sucesos locales.

- Tres meses más tarde apareció el Mercurio Peruano publicado por los intelectuales agrupados en la llamada Sociedad Amantes del País. De acuerdo a su contenido, sólo el 25% de los temas estuvo referido a las ciencias y muy poco a los problemas médicos de la época.

- En 1827, el médico francés Abel Victorino Brandin publicó los Anales Medicales que vendría a ser la primera revista médica nacional.

- En 1856 apareció la Gaceta Médica de Lima que vendría a ser la primera revista médica publicada por los médicos peruanos.

- En 1884, luego de la ocupación chilena, tras perderse la Guerra del Pacífico, los estudiantes de medicina liderados por Leonidas Avendaño publicaron la Crónica Médica, revista que saldría hasta 1970.

- En 1885 apareció el Monitor Médico, cuyo editor fue el Dr. Casimiro Ulloa.

- En 1918 apareció Anales de la Facultad de Medicina de Lima, cuy editor fue el Dr. Hermilio Valdizán.

CARACTERÍSTICAS DE LAS REVISTAS MÉDICAS NACIONALES

Con fines prácticos, a continuación voy a emplear como sinónimos publicación periódica científica médica y revista médica.

A las revistas médicas nacionales podemos describirlas de la siguiente manera:

- La gran mayoría de las revistas médicas nacionales tiene su origen en la ciudad de Lima como una muestra más del centralismo que nos caracteriza.

- Hasta 1996, el 41,9% de las revistas tuvo como ente auspiciador a una sociedad médica; el 17,4% a los cuerpos médicos de los hospitales; el 12,3% al Ministerio de Salud; y, el 7,6% a las universidades. Llama la atención las escasas revistas médicas producidas por las universidades, sabiéndose que una de las características principales de un centro superior moderno lo constituyen sus publicaciones que no son sino expresión de la investigación científica que realizan. De las 28 facultades de medicina que existen en el país sólo cuatro poseen una revista médica, aunque dos de aparición casi regular (Revista Médica Herediana y Anales de la Facultad de Medicina de la UNMSM) y las otras dos de salida irregular y tardía.

- El número de revistas médicas ha crecido paulatinamente a lo largo del tiempo al igual que ha crecido la población de médicos en el país. Este incremento del total de revistas llegó a su máximo hacia 1970 y de allí se observó un decremento hasta fines de la década de los 80´s para continuar un repunte hasta fines de los años 90’s (2).

- Pero, el número real de publicaciones periódicas médicas ha disminuido todo el tiempo hasta la actualidad. Esto se puede apreciar cuando se traza la curva de la razón número de revistas/número de médicos: es una curva lineal decreciente (2).

- La gran mayoría de las revistas médicas nacionales tiene una duración menor de cinco años. Muchas se quedaron en los primeros números. Esto ocurre por desinterés y/o desconocimiento de las personas encargadas directamente o indirectamente de la publicación. Existe mucho entusiasmo por sacar un primer número pero no se planifica a largo plazo.

- La revista médica nacional que tuvo una mayor duración fue la Crónica Médica que salió desde 1884 hasta 1970.

- Actualmente, la revista médica nacional más antigua, y sale con cierta regularidad, es la Revista de Neuropsiquiatría que se viene publicando desde 1938.

- La mayoría de las revistas médicas nacionales no está indizada en la base de datos LILACS (Literatura Latinoamericana en Ciencias de la Salud) que pertenece a BIREME (Biblioteca Regional de Medicina). De las que se encuentran indizadas, varias de ellas ya no salen (Cuadro N°1).

- La Revista de Gastroenterología del Perú es la única revista médica peruana indizada en el Index Medicus y, por ende, en la base de datos MEDLINE. En consecuencia, dicha revista es la única ventana que nuestro país tiene con la comunidad científica internacional (3).

- La mayoría de las revistas médicas nacionales no tiene el ISSN (International Standard Serial Number), fácil de conseguir, por el cual se tiene un registro internacional con las respectivas siglas para el índice de citación (Cuadro N° 2).

- El mejor ejemplo de la escasa producción científica, traducida por el número de artículos científicos publicados en la base LILACS es que el Perú ocupaba el octavo lugar –detrás de Brasil, Chile, Argentina, México, Venezuela, Cuba y Colombia,- en el período 1985-1996 y actualmente mantiene dicha posición (Tabla N° 1).

- Una publicación periódica científica es el reflejo de la producción científica de un país. Esto también es válido para las revistas médicas. Los países subdesarrollados como el nuestro suelen invertir menos del 0,5% del PBI para investigación y desarrollo científico y tecnológico (4).

- La mayor parte de esta exigua inversión, dos terceras partes, suele provenir del estado, a diferencia de lo que sucede en los países desarrollados donde la inversión del sector privado es mayoritaria.

- En los países como el nuestro son las universidades donde se realiza en mayor proporción la investigación. Sin embargo, como las universidades no producen las revistas en la magnitud que se requiere, su producción científica se publica en las revistas auspiciadas por otras instituciones (las sociedades científicas, por ejemplo) y en algunas extranjeras.

- Actualmente, en lo que se refiere a producción científica en las ciencias de la salud a nivel latinoamericano, en la base LILACS, Perú se mantiene en la octava posición detrás de Brasil, Argentina, Chile, México, Colombia, Venezuela y Cuba (Tabla N°1). Los cuatro primeros países mencionados producen el 75% de las publicaciones científicas médicas (5).

- Según el Science Citation Index, en 1994, sobre 3 300 revistas, Perú producía el 0,019 % de la producción científica mundial (6).

- Tenemos una gran tradición oral. Somos poco inclinados a escribir nuestras experiencias. Hemos tenido y tenemos grandes maestros de la medicina pero lo concerniente a los problemas de salud que aquejan a nuestra población lo hemos leído en los textos y revistas médicas de habla anglosajona. Se ha llamado la atención sobre este problema pero aún no hemos sido escuchados. El publicar o perecer parece que no es una necesidad ni una exigencia de la Universidad Peruana (7-8).

- Es una característica nuestra realizar lo siguiente: hacer muchos proyectos para investigar, empezarlos menos, terminarlos menos y publicarlos aún menos. Es lo que he denominado la pirámide de la producción científica nacional.

- Muchos autores se contentan con presentar sus trabajos en un congreso nacional o internacional y verlos publicados en los respectivos Libros de Resúmenes. En sentido estricto, lo publicado en estos libros no son considerados artículos científicos.

- Generalmente, el gran esfuerzo que significa publicar un trabajo científico en nuestro medio se acompaña, desafortunadamente, de una escasa o nula citación por otros autores. Es decir, los trabajos tienen muy poco impacto.

- El factor de impacto de citación de un artículo original y/o de una revista es algo que no ha sido estudiado aún en nuestro medio. En general, los índices bibliométricos no han tenido el desarrollo que ha ocurrido en otros países, como España, por ejemplo, donde se ha estudiado el impacto de citación de los trabajos producidos hasta por cada uno de los hospitales (9).

- Debo mencionar que entre 1981 y 1993, a nivel regional, el Perú tuvo un buen impacto de citación aunque hay que ver hasta qué punto un hecho temporal, la epidemia de cólera de los años 90-92, tuvo un peso importante en dicha medida (10).

- Por supuesto que, dado la complejidad de factores (políticos, sociales, económicos, culturales) en países como el nuestro, es mucho más apropiado realizar evaluaciones multidimensionales en lugar de los simples factores de impacto. La temáticas de nuestras investigaciones son muy diferentes a las de los países desarrollados como también la industria de las publicaciones es muy pequeña comparada con la de ellos (11).

- Los autores nacionales tienden a realizar el mínimo esfuerzo por lo que rara vez buscan referencias bibliográficas nacionales debido a que estas se encuentran desperdigadas o en revistas ya inexistentes, lo que los lleva a citar preferentemente los trabajos extranjeros.

- Las revistas médicas nacionales suelen salir atrasadas. Esto depende de tres factores: 1- de los aspectos económicos que permitan sufragar los costos de la publicación; 2- del interés y conocimiento de la materia que tengan las personas de las que, directa o indirectamente, depende la publicación; y, 3- de la cantidad de trabajos originales aprobados que haya para publicar (Tabla N°2).

- Los responsables de las publicaciones cambian el formato de la revista con cierta frecuencia. Creen, los editores o los que fungen de ellos, que ponerle mucho color a las páginas y/o a la carátula hará más atractiva a la revista. Craso error: lo que importa es el contenido. La mejor prueba de esta aseveración es que las mejores revistas científicas del mundo están en blanco y negro, reservando el color para los encartes publicitarios.

- Los cuerpos, comités o consejos editoriales rara vez funcionan como tales. Son simples elementos decorativos colocados allí para darle respaldo a la publicación aunque, generalmente, los miembros de dichos cuerpos, comités o consejos no tienen ni idea de lo que se va a publicar.

- Los trabajos no son enviados a los revisores o expertos para que comenten por escrito los trabajos que se les envía para revisión. Son pocos los que realmente colaboran y devuelven lo requerido.

- Un estudio reciente ha demostrado lo que se venía soslayando entre nuestras publicaciones. Dicho estudio realizó una evaluación crítica de los análisis estadísticos de los trabajos originales en tres revistas latinoamericanas de amplia difusión (Revista Cubana de Medicina General Integral, Revista Panamericana de Salud Pública / Pan American Journal of Public Health y Medicina Clínica) y halló que los autores y editores tienen faltas de acatamiento con las normas aceptadas sobre el empleo de las pruebas de significación estadística (12).

- No es habitual entre nosotros en opinar por escrito los trabajos que se lee. Es decir, casi no existen las llamadas Cartas al Editor, muy empleado en la literatura anglosajona. Los colegas suelen comentar los trabajos, en positivo o negativo, pero no se atreven a enviar dichos comentarios mediante carta a la redacción.

- Suelen incluir noticias de las actividades sociales de la institución, lo cual desmerece a la publicación.

- Frecuentemente los autores no se atienen a las Normas de Vancouver para las citas bibliográficas, lo cual recarga la labor de los editores.

- El tiraje de las revistas médicas suele ser pequeño por lo general, es de 1 000 ejemplares. Otras tienen tirajes de 2 000 a 3 000 ejemplares (Ginecología & Obstetricia) y una o dos con 10 000 o más ejemplares (Diagnóstico y Acta Médica Peruana). Estos tirajes son insuficientes toda vez que actualmente se tiene unos 30 000 médicos activos. Es decir, no va haber suficientes revistas para satisfacer la demanda o, en todo caso, para contribuir activamente con la educación médica continua.

- La escasa distribución de las revistas es otro problema que los editores no suelen prevenir y es frecuente hallar depósitos con revistas, y publicaciones en general, que no fueron distribuidas a tiempo. La distribución supone un envío por correo y esto tiene un costo adicional que no se suele contemplar en el presupuesto de la confección de la revista.

- En el sentido de lo comentado líneas arriba, la distribución internacional es mucho más complicada. Todo esto atenta contra la difusión del conocimiento y de las experiencias locales.

- El formato electrónico podría ser una solución para paliar los costos de las publicaciones. Pero, primero debe confeccionarse la revista para poder elaborar la versión electrónica; segundo, siempre es importante la versión escrita en papel. Esto lo vienen haciendo las revistas científicas más importantes. Quedando sólo con la versión electrónica significaría desaparecer de las bibliotecas físicas para quedar sólo en un medio virtual.

- Las revistas médicas nacionales todavía no apuestan por la publicación de artículos en inglés, cosa que se viene haciendo en muchas de las revistas médicas en español.

- En las publicaciones periódicas médicas, son muy pocos los editores que han tenido una formación como tal. Muchos aceptan por entusiasmo o porque en la distribución de cargos no hubo otro que entregarle. Actualmente, el CONCYTEC y el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos (IDREH) periódicamente vienen organizando cursos de capacitación para editores de revistas médicas.

- Los editores de las revistas médicas improvisan, por lo general, y no planifican las ediciones de varios números sino que trabajan uno por vez.

- Los editores de las revistas médicas nacionales no mantienen una relación o una comunicación fluida entre ellos. El mantener una relación activa permitiría el intercambio de experiencias, de trabajos originales y de artículos de revisión.

- Las revistas médicas nacionales no suelen gozar de autonomía en su organización y en lo financiero, lo cual hace que sean vulnerables a decisiones tomadas por personas que poco o nada conocen sobre el tema.

- Los médicos son muy reacios a pagar suscripciones por las revistas médicas nacionales. En cambio, sí lo suelen hacer con las revistas extranjeras. Sólo existe una revista que tiene suscripción obligatoria: la Revista Médica Herediana. Todas las demás se reciben gratuitamente debido a que son subvencionadas con el avisaje de la industria farmacéutica.

- La industria farmacéutica es la principal auspiciadora de la publicidad que suele acompañar a las revistas médicas tal como sucede con la mayoría de este tipo de publicaciones. Pero, la industria farmacéutica tiene, muchas veces, ciertas exigencias propias del marketing que van más allá de lo académico. Por lo que se hace imperativo buscar el punto de equilibrio para que ambas partes, la publicidad y la información científica, estén acordes con las exigencias de una publicación científica. Incluso, la industria farmacéutica prefiere apostar por sus encartes solitarios, que suelen quedarse en las gavetas de los escritorios y de allí al tacho de basura, en lugar de colocar dicha publicidad en las revistas médicas.

- La base SciELO (Scientific Electronic Library On line) incluye a Brasil, Chile, Cuba y España. Perú se encuentra como una iniciativa en desarrollo con cinco revistas médicas: Anales de la Facultad de Medicina UNMSM, Revista de Gastroenterología del Perú, Revista de la Sociedad Peruana de Medicina Interna, Revista Médica Herediana y la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública

- Las bibliotecas de las facultades de medicina no ejercen una búsqueda o un seguimiento activo de las revistas médicas. Es decir, esperan a que le llegue por donación pero no hay un control estricto que haga notar los atrasos o desapariciones a las respectivas instituciones auspiciadoras. Esto hace que muchas revistas médicas, por su corto tiraje y porque no enviaron ejemplares a las bibliotecas, son prácticamente desconocidas, inexistentes o de circulación muy restringida entre los investigadores, médicos y estudiantes.

 

 

 

 

PROPUESTAS

De la lectura detenida sobre lo expuesto líneas arriba, fácilmente se puede inferir algunas propuestas para paliar las grandes deficiencias que tenemos en el momento actual con respecto a las revistas médicas nacionales.

En la sesión científica del 16 de setiembre del 2004 sobre "La difusión del conocimiento y la investigación médica en el Perú", la Academia Nacional de Medicina, a través del Dr. Eduardo Pretell, hizo un pronunciamiento que paso a mencionar y comentar (13):

1- Crear una base de datos informatizada de todas las publicaciones nacionales, tanto antiguas como actuales. Esto fue iniciado por la Biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con algunos números de la Crónica Médica pero dicha labor está truncada.

Esto permitiría a los investigadores nacionales y extranjeros buscar con facilidad la experiencia médica nacional pasada y actual.

2- Apoyar y rescatar las revistas cuya continuidad y prestigio lo justifiquen. Que no suceda lo mismo que la Crónica Médica, que desapareció en 1970 después de salir durante 86 años. Afortunadamente, algunas, como los Anales de la Facultad de Medicina de la UNMSM, han sido rescatadas pero se debe estar al tanto de aquellas revistas médicas de prestigio por su antigüedad y calidad que se encuentren en peligro de extinción por desidia de sus editores o responsables.

3- Que las instituciones (MINSA, EsSalud, las facultades de medicina y demás instituciones estatales o paraestatales) que convoquen a concursos para la provisión de plazas de los profesionales de la salud (contratos, nombramientos, residentado) sólo otorguen créditos o puntaje a los trabajos publicados en las revistas indizadas en LILACS, SciELO, MEDLINE o alguna otra base de datos electrónica similar. Esto forzaría a los colegas a enviar sus trabajos a las revistas reconocidas, se aseguraría una provisión de artículos para escoger a los mejores de ellos, se aseguraría el contenido de las publicaciones calificadas y se garantizaría la publicación de artículos de buena calidad.

4- Capacitación permanente de un grupo de editores de revistas médicas científicas. Formar y acreditar un núcleo de estos editores para que no sólo mejoren la calidad de sus productos sino también para que contribuyan a la formación de nuevos editores.

5- Propiciar la inversión de la empresa privada, especialmente de la industria farmacéutica, en subvencionar trabajos de investigación. En realidad, la industria farmacéutica de las empresas transnacionales ya lo viene haciendo pero se requiere una mayor participación. Mucho más importante sería conseguir la participación de otras industrias que tengan que ver directamente o indirectamente con las ciencias de la salud.

6- Propiciar el compromiso de la industria farmacéutica para apoyar de manera regular a las revistas científicas médicas nacionales a través de los avisos publicitarios o encartes. Como ya se dijo, una revista médica es un buen vehículo para la publicidad. Se debe buscar el equilibrio entre las necesidades del marketing y la existencia de una publicación.

En conclusión, en los últimos años, las revistas médicas nacionales no están yendo por buen camino (desaparecen, salen tardíamente o no cumplen con los estándares internacionales) por lo que se hace imperativo tomar medidas correctivas a corto plazo.

Agradecimientos:

A la Srta. Karim Carrasco Silvestre, Jefa del Área de Captación de la Información, Universidad Peruana Cayetano Heredia - DUIICT, por su colaboración.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. BIREME. Criterios de selección de revistas para la base de datos LILACS. En: Guía de Selección de Documentos. Octubre de 1996.        [ Links ]

2. Pamo O. Las Revistas Médicas Científicas del Perú, 1827-1996. Lima, Ed. Mad Corp S.A., 1998.         [ Links ]

3. Zolezzi A. La Revista de Gastroenterología del Perú está en SciELO . Rev Gastroenterol Perú 2004; 24 (2): 115-116        [ Links ]

4. Pellegrini A. Science for health: notes on the organization of scientific activity for the development of health in Latin America and the Caribbean. Rev Panam Salud Publica / Pan Am J Public Health 2000; 7 (5): 345-349.        [ Links ]

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10. Garfield E. Análisis cuantitativo de la literatura científica y sus repercusiones en la formulación de políticas científicas en América Latina y el Caribe. Bol Oficina Sanit Panam 1995; 118 (5): 448-456.        [ Links ]

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12. Sarria M, Silva Ayçaguer L. Las pruebas de significación estadística en tres revistas biomédicas: una revisión crítica. Rev Panam Salud Publica / Pan Am J Public Health 2004; 15 (5): 300-306.        [ Links ]

13. Pretell E. Pronunciamiento de la Academia Nacional de Medicina sobre la difusión del conocimiento y la investigación médica en el Perú. Anales de la Academia Nacional de Medicina 2004; Vol 2 (inédito).        [ Links ]

 

Correspondencia :

Dr. Oscar G. Pamo Reyna.

Departamento de Medicina, Facultad de Medicina Alberto Hurtado.

Universidad Peruana Cayetano Heredia

Av. Honorio Delgado 430

Lima 31. Perú.

Correo electrónico: oscarpamo@terra.com.pe