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Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica

versión impresa ISSN 1726-4634

Rev. perú. med. exp. salud publica v.25 n.1 Lima ene./mar. 2008

 

SECCIÓN ESPECIAL
DESTACADAS PERSONALIDADES DE LA SALUD PÚBLICA EN EL PERÚ

Dr. Carlos Carrillo Parodi (1932 – 2008)

 

César Cabezas1,2, Zuño Burstein1,2

1 Comité Editor, Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública. Instituto Nacional de Salud. Lima, Perú.
2 Facultad de Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, Perú.
 


 

 

Carlos Carrillo Parodi, nació en Lima el 12 de agosto de 1932. Sus estudios secundarios los realizó en el Colegio Anglo-Peruano San Andrés. Estudió Ciencias en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos hasta 1952, luego continuó sus estudios de Medicina Humana, y recibió el titulo de Médico-Cirujano en 1960 en la Facultad de Medicina de San Fernando de la misma Universidad; se graduó de Doctor en Medicina en 1973 en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Su preocupación por la actualización profesional lo llevó a obtener una importante formación en microbiología y en salud pública en prestigiosas instituciones extranjeras, dentro de las cuales podemos citar sus estudios en microbiología que en 1968 siguió en la Universidad de Michigan, EEUU, mediante una beca de la Fundación Kellog; los seguidos en Salud Pública durante 1969 en el Instituto Adolfo Lutz, en Sao Paulo, Brasil luego en 1970 en el Connaught Medical Research Laboratories, University of Toronto, Canadá y en ese mismo año en el NCDC/CDC, Atlanta, Georgia,EEUU. Posteriormente, en 1979, obtuvo una beca de la OPS/ OMS para hacer una pasantía en CEPANZO, Buenos Aires, Argentina; en el año 1988 estuvo en el Walter Reed Army Research Institute, Washington, EEUU, el año 1997 en en el Instituto Oswaldo Cruz, Rio de Janeiro, Brasil capacitándose en enterobacterias y microbiología molecular, finalmente, el año 1998 siguió el Programa de Alta Dirección, en la Universidad de Piura.

  Como docente universitario, podemos mencionar que muy joven, en 1958, fue designado coordinador del Departamento de Bacteriología de la Facultad de Medicina de San Fernando en la sede docente del Hospital Dos de Mayo; luego de ahí en adelante tuvo una ascendente carrera que lo llevó a ser Profesor Principal de Microbiología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH). También ha formado parte del Departamento de Microbiología, entre otros cargos académicos en las unidades de postgrado, también perteneció al Comité de Evaluación de Grados Académicos de la Maestría y Doctorado en Ciencias de la UPCH.

Paralelamente y como parte de su responsabilidad docente, ha ejercido con gran eficiencia cargos académico administrativos en la UPCH, de la que fue miembro fundador, desempeñándose en su momento como Vicerrector, Director de Presupuesto y Administración, miembro del Comité Directivo del Instituto de Medicina Tropical “Alexander von Humboldt” y Vicedecano de la Facultad de Ciencias.

Además de la actividad docente, académica, administrativa y de investigación universitaria, el doctor Carlos Carrillo ha hecho una larga carrera en el sector público de salud, tanto en el organismo central del Ministerio de Salud, como, y prioritariamente, en el Instituto Nacional de Salud, brazo científico de dicho Ministerio, donde, después de haber tenido bajo su responsabilidad laboratorios de producción de biológicos, particularmente de vacuna antivariólica, entre otras funciones, ocupó hasta en dos oportunidades la Jefatura de este importante centro dedicado a la investigación, prestación de servicios especializados a la comunidad, capacitación especializada del personal de salud, difusión de la investigación y procedimientos científicos, así como al control y producción de biológicos, constituyendo el más importante organismo público en estas funciones y que el Dr. Carlos Carrillo, se propuso, durante su gestión, impulsar al nivel que le corresponde en servicio del país.

Desde 1961 se desempeñó como asistente en la División de Vacunas y Productos Biológicos del Instituto Nacional de Salud (INS), para luego en 1964 ser jefe de dicha división. En 1965 fue designado Jefe del Departamento de Vacuna contra la Viruela y en 1970 coordinador Nacional del Programa de erradicación de la Viruela, auspiciada por la OPS/OMS. En 1973 se desempeñó como Coordinador Nacional e Intersectorial del Programa para la erradicación de la Brucelosis. En 1977 asumió la jefatura de la División de Microbiología del Centro de Control de Calidad del INS, dos años después fue Jefe de la División de Productos Biológicos del INS. Cuando ejercía su primera gestión como Jefe del INS y con motivo de la epidemia del cólera en el Perú, organizó la Primera reunión de directores de los Institutos Nacionales de Salud, desarrollando también el I Taller de estandarización del diagnóstico laboratorial del cólera.

El doctor Carrillo ha publicado en revistas médicocientíficas nacionales y extranjeras más de 58 trabajos; ha contribuido con 27 publicaciones en libros, capítulos de libros y manuales científicos y ha participado en 51 congresos, seminarios y talleres. El año 1991 recibió un Diploma, otorgado por la Alcaldía de Managua, declarándolo “Benefactor del pueblo de Nicaragua por su intervención en la campaña de prevención de la epidemia de cólera”. El año 1998 CONCYTEC le otorgó dos premios por sus trabajos sobre fiebre amarilla y dengue y el año 2000 recibió el Premio Hipólito Unanue por trabajos de investigación sobre Hepatitis B en el área de ciencias de la salud.

En el campo de la microbiología tuvo aportes importantes para la salud pública como es el desarrollo de la vacuna antivariólica, la cual ayudó a erradicar la viruela no sólo en el país, si no también se ayudó a hacer lo propio en el Brasil y la India. Otra enfermedad a la que le dedicó mucho esfuerzo fue la Brucelosis, desarrollando, sobre todo, las pruebas para su diagnóstico y la producción de vacunas para controlar esta zoonosis. Posteriormente, tuvo mucho interés y trabajó en las pruebas para el diagnóstico de los enteropatógenos como la salmonella, la shigella y particularmente del Vibrio cholerae.

Su capacidad personal y alto grado de responsabilidad le han merecido el reconocimiento de instituciones nacionales, extranjeras e internacionales, en numerosas oportunidades, con nominaciones como las de Coordinador, Comisionado, Asesor, Supervisor, Representante oficial, Organizador y Experto, entre otras designaciones.

El Dr. Carrillo fue miembro fundador de la Asociación Peruana de Microbiología y de la Sociedad Peruana de Enfermedades Infecciosas y Tropicales; miembro de la American Society for Microbiology , de la New York Academy of Science , de la American Society of tropical Medicine and Higiene.

El 11 de agosto de 2003 el Dr. Carlos carrillo, que había sido invitado años atrás a pertenecer a la Academia Nacional de Medicina del Perú como Académico Asociado, se incorporó como nuevo Académico de Número de esta docta Institución y a ocupar uno de los ya establecidos 40 sillones numerados correspondientes a los mas prestigiosos Médicos del Perú.

Como antiguos amigos y colegas de Carlos Carrillo, conocíamos sus virtudes y defectos, siguiendo de cerca con interés su trayectoria profesional, reconociendo sus méritos y felicitando sus éxitos; pero, también, manifestando, con espíritu constructivo, las discrepancias en ocasiones pertinentes. Así un tema que fue y sigue siendo un problema son los recursos humanos en las entidades estatales, el Dr. Carrillo en su afán por mejorar la calidad planteó la evaluación permanente al que el personal del INS tuvo que someterse, sin embargo esto no dio los resultados esperados y creemos que dentro de todos los aciertos en su gestión, esta fue una de las decisiones controversiales, pero que se entiende fueron tomadas para mejorar el desarrollo institucional para el desarrollo del país.

El análisis crítico de estas últimas apreciaciones nos lleva al recuerdo de las reuniones que, en la pausa del mediodía, teníamos en su laboratorio del Instituto Nacional de Salud, en las que conversábamos de problemas de carácter social e institucional, con los que teníamos identidad de planteamientos ideológicos. En aquel entonces, hablamos del año 1965, Carlos Carrillo era el Jefe del Departamento de Producción de Vacuna Antivariólica del Instituto Nacional de Salud, cargo que desempeñó hasta 1972. Su oficina quedaba en los altos de una sección del edificio, en cuya planta baja se encontraban las vacas inoculadas para la producción de la vacuna. La disciplina y el rigor en el trabajo que realizaba Carlos Carrillo era ejemplar, porque así lo requería la responsabilidad asumida por un conjunto de profesionales de la salud pública a nivel mundial, del que él formaba parte, y que se habían propuesto erradicar la viruela, una de las más peligrosas y mortíferas pestes que diezmó la humanidad por milenios.

Todos sabemos que el éxitos más destacable del sanitarismo mundial en toda su historia fue la erradicación de la viruela y esto se debió al trabajo riguroso, tenaz, sin concesiones, de los planificadores, productores de la vacuna y ejecutores del programa de vacunación a nivel mundial, que culminó con el éxito deseado, en beneficio de la humanidad entera.

Uno de los héroes de esta extraordinaria gesta en el Perú fue el Dr. Carlos Carrillo Parodi, quien, del año 1970 al 1972 fue Coordinador Nacional del Programa Mundial de Erradicación de la Viruela en el Perú, designado por la Organización Mundial de la Salud; y del año 1973 a 1977 se desempeñó como Supervisor Principal de la Comisión Nacional de Erradicación de la Viruela. Toda esta responsabilidad fue otorgada y asumida en función a sus condiciones personales, no sólo de competencia técnico científica, sino, también, a factores caracterológicos de responsabilidad, extraordinario celo y firmeza, que son, en realidad, virtudes y no defectos, cuando se ejercen en beneficio de una función pública y con profunda vocación de servicio como la que acostumbró ofrecer el Dr. Carrillo.

Si quisiéramos sintetizar los valiosos aportes del Dr Carrillo a la Salud Pública del país, podríamos mencionar; su contribución a la erradicación de la viruela en el país; el desarrollo de la microbiología bacteriana para la salud pública, como es el caso de la Brucelosis y el cólera. A partir de la epidemia del cólera impulsó el desarrollo de la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, para lo cual fue decisiva no solo la concepción de dicha red, si no el impulso inicial a través de los gobiernos regionales de transición en ese entonces y la cooperación internacional como el JICA y USAID. El impulso de esta Red significó también la modernización de los Laboratorios de Referencia Nacional ubicados en la sede central del Instituto Nacional de Salud, mejorando su infraestructura, la capacitación del personal y la paulatina inserción en la comunidad científica internacional. Según las conversaciones que se tenía con el Dr. Carrillo los Laboratorios Regionales de la Red eran los embriones de polos de desarrollo para la investigación científica que sustentara en evidencias las intervenciones sanitarias, concepto incólume en estos días dentro del irreversible proceso de descentralización, proceso para el cual la Red Nacional de Laboratorios fue pionera y aun sigue ese difícil pero factible proceso de construcción.

También es de destacar el interés y el impulso que le dio el Dr. Carrillo a las publicaciones científicas en el INS y solo para poner una muestra mencionaremos, durante su gestión se retomó la publicación de la Revista Peruana de Medicina Experimental, que en 1996 salió como II Época, luego de décadas de ausencia. Esta revista entre 1942 y 1960 fue una de las que por su calidad tuvo un lugar preponderante en el ámbito científico no sólo nacional si no también internacional.

Al margen de la actividad profesional médica, el Dr. Carlos Carrillo Parodi, fue una persona de gran sensibilidad artística, estimulado cotidianamente por su esposa, la Sra. Ena Mora Palacios, con quien tuvo dos hijos Carlos G. Carrillo Mora y Virginia E. Carrillo Mora. El Dr. Carlos Carrillo falleció el 23 de enero de 2008, dejando para la posteridad no sólo sus aportes a la salud pública del país, sino también una pléyade de profesionales microbiólogos y sanitaristas que siempre tendrán presente la línea trazada por él a través de sus casi cinco décadas de servicio al país.  

 

Dirección: Cápac Yupanqui 1400, Lima 11.
Correos electrónicos: ccabezas@ins.gob.pe ; zburstein_2000@yahoo.com  

Fecha de recepción: 04-03-08
Fecha de aceptación: 19-03-08