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Liberabit

versión impresa ISSN 1729-4827

liber. v.15 n.1 Lima ene./jun. 2009

 

ARTÍCULOS

 

Valores en un grupo de estudiantes de psicología de una universidad particular de la ciudad de Lima

Values in a group of students of psychology of a private university in the city of Lima

 

Mirian Grimaldo Muchotrigo1 ; César Merino Soto

Universidad de San Martín de Porres

1 mgrimaldo2001@yahoo.com

 


RESUMEN

El objetivo del presente estudio es identificar y comparar el sistema de valores en un grupo de estudiantes de psicología, según sexo y ciclo de estudio. La muestra estuvo conformada por 254 participantes, entre varones y mujeres, cuya edad promedio fue de 21 años, estudiantes del primer, quinto y último ciclo de estudio. Los instrumentos utilizados fueron un Cuestionario de Datos Personales y el Cuestionario de Valores de Schwartz. Los estadísticos utilizados fueron tablas de distribución frecuencias y porcentajes, media aritmética, t de student y Anova. Se concluye que los participantes jerarquizaron: los valores de Poder y Tradición; tanto en función al sexo como en relación al ciclo de estudio. Respecto a las diferencias según sexo, se encontró que los valores obtuvieron diferencias moderadas en Benevolencia. En cuanto a los ciclos de estudio, se encontraron pequeñas diferencias en Hedonismo, donde los varones obtuvieron una media más alta y en el valor Estimulación, donde se obtuvo que las mujeres puntaron ligeramente más alto que los varones.

Palabras clave: Valores, Estudiantes, Varones, Mujeres.

 


ABSTRACT

The objective of this study is to identify and compare the value system in a group of psychology students, by sex and cycle of study. The sample consisted of 254 students, men and women, whose average age was 21 years, students from the first, fifth and last cycle of study. The instruments used were a questionnaire of personal data and the Portrait Value Questionnaire of Schwartz. The Statistics used were frequency and percentage distribution tables, arithmetic mean, t student and Anova. It was concluded that the sample prioritized: Power and Tradition, by sex and cycle of study. About the differences according to sex, it was found moderated differences in Benevolence. In terms of cycle of study, it was found small differences in Hedonism, where men's results were higher; and Stimulation, where women's results were slightly higher than men's.

Keywords: Values, Students, Men, Women.

 


En la actualidad, el tema de los valores ocupa un lugar especial en el análisis de la problemática social, en la medida que comúnmente se le atribuye una influencia causal en la generación de las múltiples expresiones de los fenómenos sociales que acontecen. Sin embargo, en la actualidad, se acepta que la conducta en estos términos estará en función a una serie de componentes; los cuales pueden ser comprendidos a partir de dos grandes explicaciones: Internalista o racionalista y externalista o externo a las normas sociales (Villegas de Posada, 2004). La postura internalista considera que el juicio moral y los valores constituyen el eje desde el cual el individuo pondera sus decisiones sobre su conducta personal y socialmente relevante; mientras que la externalista considera a las emociones, el yo, la identidad, y aspectos orientados a la propia protección y cumplimentación de necesidades personales como determinantes (Villegas de Posada, 2004). Las conductas del individuo, por lo tanto, podrían ubicarse en un continuo en donde ambas dimensiones están una frente a la otra.

Al respecto Berkowitz (1995) plantea un modelo globalizador de la persona moral, considerando cinco elementos, entre los cuales se encuentran: La conducta, el carácter, los valores, el razonamiento y la emoción. Sin embargo, todavía existen algunos autores que plantean que la violencia, la corrupción y sus correlatos sociales y personales otros males que nos aquejan se explican a partir de la crisis de valores. Si la crisis de valores es un predictor razonable, entonces supone aceptar dos aspectos: Primero, que realmente puede existir una crisis de valores con poder de variable explicativa, y en segundo lugar, que hay una relación lineal entre valores y conducta; de tal manera que el número de valores que una persona ha incorporado, y la intensidad de su apego a ellas, covariará con la propensión a conducirse moralmente (Villegas de Posadas, s.f.). Aunque la relación entre valores y acción moral es completamente clara tanto desde el punto de vista conceptual; como desde el punto de vista empírico, se la puede deducir, generalmente, desde los aspectos cognitivos que subyacen al comportamiento; por ejemplo. Villegas de Posadas (2004) considera que los valores afectan la conducta dependiendo del razonamiento moral y del tipo de orientación moral (de justicia o de benevolencia). Por otro lado, Beltrán, Torres, Beltrán & García (2005) señalan que los valores son modelos ideales de realización personal que intentamos plasmar en nuestra conducta a lo largo de nuestra vida, son siempre una concepción personal de algo que es preferible para uno mismo o para el colectivo social.

Si la orientación moral es dependiente del sistema de valores interiorizado, entonces uno de los objetivos primarios de su determinación empírica es identificarlos consistentemente; por lo tanto, en el presente estudio se estudiará la jerarquización de valores. Es así, como estos constituyen uno de los determinantes de la conducta y se ubican dentro de los procesos integrativos; sin embargo, no es el único proceso que influye, existen además otros determinantes y procesos psicológicos, que intervienen. Para la presente investigación se asumirán los postulados desarrollados por Schwartz (1992), quien plantea que cada valor expresa un objetivo motivacional, que varía en importancia y sirve como principio guía en la vida de las personas (Schwartz, 1992; Villegas de Posada, 2004).

A partir de la literatura existente, Brinkmann & Bizama (2000) generaron una definición operativa universal de los valores, señalando que un valor es el concepto que tiene un individuo de un objetivo (terminal -instrumental) transituacional, que expresa intereses (individuales – colectivos o ambos) concernientes a un dominio motivacional (placer, poder, entre otros) y que es evaluado en un rango de importancia como principio rector de su vida. También, los valores resultan importantes en función tanto del orden que ocupan en la estructura, como de su posición respecto a otros valores (Schwartz, 1992; Palencia, 2006).

Al identificar la estructura de valores que se pueden extender universalmente, Schwartz, (1992) plantea la existencia de diez valores, agrupados en dos bipolaridades (dimensiones); por un lado, la trascendencia de los intereses personales frente a los de los colectivos. En la otra dimensión se ubican las personas que aprecian la seguridad y el orden y contrariamente, otras valoran la independencia de acciones y pensamientos (Castro & Nader, 2006). La tipología hedonismo, no se incluye en ningún valor de orden superior ya que podría estar contenida tanto en auto engrandecimiento como en apertura al cambio (Arciniega & Gonzáles, 2002).

En cada dimensión se ubican diez valores propuestos por Schwartz, los cuales permiten a su vez analizar el tipo de interés predominante. Castro & Nader (2006), señalan que al considerar estos valores como metas u objetivos, sus logros deben estar al servicio de los intereses del individuo mismo y/o de alguna colectividad. De esta manera los valores que sirven a intereses individualistas son opuestos a los valores que sirven a intereses colectivistas.

Es así como Schwartz (1992) postula cinco tipos de valores que sirven a intereses individualistas; entre los que se encuentran: Poder, logro, hedonismo, estímulo y autodirección. En forma adyacente, en conjunto, en una región opuesta se ubican los valores que sirven a intereses colectivistas, tales como: benevolencia, tradición y conformidad.

Tal como lo plantea Palencia (2006), los valores representan metas; por lo tanto serían las respuestas que todo individuo y sociedad debe dar a tres requisitos fundamentales: Las necesidades de los individuos; los requisitos de la acción social coordinada y los requisitos para el correcto funcionamiento y supervivencia de los grupos. Estos tres requisitos o necesidades humanas universales son anteriores a la existencia de los individuos y éstos para manejarse en la realidad, deben reconocerlos, pensar acerca de ellos y elaborar respuestas para cada uno de ellos (Castro & Nader, 2006). En la Figura 1 se presentan los diez valores propuestos por Schwartz en 1992; así como las respectivas descripciones según Arciniega & Gonzáles (2002).

 

 

De la misma manera, Schwartz (2003) propone una estructura circular, en donde se observa el patrón de relaciones del conflicto y de congruencia entre los valores postulados por la teoría. Así mismo, el arreglo circular de los valores representa una serie continua de motivación (Villegas de Posada & Perdomo, 2006).

La importancia de los valores va aún más allá, pues constituyen el marco conceptual de lo que las personas consideran correcto o incorrecto, deseable o indeseable (Puig, 1996, citado por Navarro, Pérez, Gonzáles, Mora & Jiménez, 2007).

Internacionalmente, la propuesta de Schwartz ha recibido la atención científica debido a su conceptualización e instrumentación. Por ejemplo, Myyry (2003) estudió los valores en una muestra conformada por 138 estudiantes universitarios de ciencias sociales, negocios y tecnología. El instrumento utilizado fue el Inventario de Valores de Schwartz, y concluyó que el valor del Trabajo obtuvo una relación positiva con los valores de logro, poder y seguridad. Sus datos no apoyaron la hipótesis de que el trabajo se encuentre entre la tradición, conformidad y seguridad; sino que entre los valores de progreso y poder. Además se obtuvo que el valor espiritualidad se ubica entre la benevolencia y universalismo Se encontró también que los estudiantes de negocios puntaron más alto que los estudiantes de ciencias sociales y tecnología, quienes valoran más el logro que otros grupos de estudiantes. Los estudiantes de ciencias sociales valoran más la benevolencia que los estudiantes de tecnología y estos últimos obtienen mayores puntajes en universalismo y espiritualidad que otros estudiantes. Por otro lado, los estudiantes de tecnología valoran la tradición, conformidad y seguridad en comparación con los estudiantes de ciencias sociales.

Otra investigación relacionada a los variable que nos interesa, constituye el realizado por Beltrán, Torres, Beltrán & García (2005), quienes llevaron a cabo un estudio transaccional descriptivo y comparativo simple en dos grupos de estudiantes universitarios mexicanos, procedentes de universidades públicas y privadas. El instrumento utilizado fue la Escala de Valores de Allport (Allport, Vemon & Lindzey, 1960), la cual mide seis clasificaciones de valores, entre los cuales se encuentran: Teóricos, económicos, estéticos, sociales políticos y religiosos. Ellos obtuvieron que las universidades privadas presentan los puntajes más altos en los siguientes valores: Estéticos, sociales, y religiosos; mientras que los de universidades públicas llegaron a ubicar los puntajes más altos, entre los que se encuentran los siguientes valores: Estéticos, sociales, políticos y religiosos. Ambos grupos obtuvieron puntajes bajos en el valor teórico, el cual se encuentra relacionado con el amor al conocimiento y que se tendría que manifestar en la conducta de estudiar.

Particularmente en el Perú, Escurra (2003), estudió el sistema de valores en estudiantes de quinto año de secundaria de Lima Metropolitana pertenecientes a diferentes estratos socio económicos. La muestra estuvo conformada por 1197 alumnos, entre varones y mujeres, con edades que puntuaban entre los 14 y 18 años; tanto de colegios estatales, como de particulares. Los instrumentos utilizados fueron: el Cuestionario de Valores de Schwartz y el Índice de Estrato socioeconómico. El análisis comparativo por estrato socioeconómico indicó que tradición y seguridad predominan en los alumnos del estrato bajo. El poder predomina en el estrato medio. La benevolencia predomina en el estrato alto. La autodirección, el hedonismo y el logro predominan tanto en los estratos alto y medio. Mientras que la comparación por sexo, permitió observar que la benevolencia, universalismo y la seguridad predominan en las mujeres y los valores de loro y poder predominan en los varones.

Herrera & Lens (2005) estudiaron la perspectiva de tiempo futuro, valores, instrumentalidad y autoconcepto en adolescentes de colegios y universidades estatales y particulares de Lima. La muestra estuvo conformada por 539 estudiantes entre instituciones públicas y privadas, de los cuales el 61,6% fueron varones y el 38,4 mujeres. Los instrumentos utilizados fueron: El Método de Inducción Motivacional –Forma corta B (Nuttin, 1985), Cuestionario de Valores (PVQ) de Schwartz y un cuestionario de percepción institucional. En relación a los valores, se encontraron dos diferencias significativas entre varones y mujeres. Los varones obtuvieron puntajes significativos en comparación a las mujeres. Para ellos es más importante el placer y la gratificación que las mujeres. El status y prestigio social, control y dominio sobre las personas y recursos son más importantes para los varones que para las mujeres.

Por otro lado, en la actualidad y en nuestro país resulta importante conocer la jerarquía de valores en diferentes grupos poblacionales de la ciudad de Lima.

De acuerdo con investigaciones realizadas en México y organismos nacionales que regulan la enseñanza profesional de psicología, tales como el Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología; entre otras, señalan que las sociedades actuales plantean un conjunto de exigencias relacionados con la formación en valores en los alumnos (Beltrán, Torres, Beltrán & García, 2005). Entre estas razones, se encuentra el cambio acelerado que experimentan las sociedades en relación a las economías y formas de producción que ha provocado una incertidumbre acerca de comportamientos de los que antes no se dudaba. Así mismo, las dificultades entre las formas de comunicación entre las generaciones, principalmente entre los padres e hijos. Otro aspecto importante que mencionan los autores es la orientación del desarrollo económico que ha generado no sólo el problema de exclusión social; sino las consecuencias que se observan en el aumento de crimen y la violencia. De la misma manera, la generación de antivalores de competencia, individualistas, de venganza y sobrevivencia, lo cual interfiere en la posibilidad de vivir en una cultura de paz.

Si bien es cierto lo anterior se refiere a las influencias que se observan en México, ello no resulta extraño en el caso de nuestro país, en donde también se observa un cambio en las formas de producción y el aumento de responsabilidades laborales en el caso de los padres; quienes debido a ellas, en muchos casos no han dedicado o no le dedican el tiempo necesario a sus hijos. Siendo estas las características del contexto social en el que se desarrollan los estudiantes universitarios, resulta importante conocer su jerarquía valorativa; para así, a partir de ella, si fuera necesario, generar programas orientados a fortalecer aquellos valores importantes para la vida armónica, tanto a nivel personal, como social. Así mismo, es necesario considerar que los estudiantes universitarios, juegan un papel importante como futuros agentes de transformación de la sociedad. Constituyen una pieza fundamental no sólo en función a que producirán nuevos conocimientos; sino en la medida que configurarán aquellos valores que permitan asegurar la estabilidad y el desarrollo de una sociedad más justa y democrática.

Por lo tanto, la importancia del presente estudio radica en que se contribuye con el conocimiento de la jerarquía de valores instrumentales de una población juvenil, específicamente de estudiantes a nivel universitario, quienes constituyen potencialmente un sector productivo para el país. Nuestro estudio se justifica a nivel práctico y social.

Por todo lo antes mencionado se hace necesario, plantear el siguiente problema de investigación: ¿Cuál es el sistema de valores en un grupo de estudiantes de psicología de la ciudad de Lima, según sexo y ciclo de estudios?

MÉTODO

Participantes

El muestreo fue no probabilística de tipo intencional. La muestra estuvo conformada por 254 estudiantes universitarios procedentes de una universidad privada ubicada en la provincia de Lima. Dichos alumnos, constituyen la totalidad de la población en los ciclos académicos seleccionados. Es decir, se trabajó con todos los estudiantes que se encontraban estudiando al inicio de la carrera profesional de psicología (primer ciclo), los que se ubicaban en la mitad de la carrera (quinto ciclo) y los que se encontraban en los últimos ciclos o en las prácticas pre profesionales (noveno y décimo ciclo).

En la Tabla 1, se observa que la mayor frecuencia del género femenino refleja la tendencia general de preferencias hacia la carrera de psicología en las universidades de Perú. La edad promedio fue 21 años (DE = 3.7; mín. = 16 y máx. = 40 años), y solo hubo pequeñas diferencias de edad entre varones y mujeres. La distribución de la edad en toda la muestra fue asimétricamente positiva, ya que alrededor de la mitad estuvo alrededor de 20 años; estas edades provinieron de los primeros ciclos (nivel básico), mientras que el 39.4% y el 13.6%, cursaban el V (nivel intermedio) y IX y X ciclo (nivel superior), respectivamente.

 

 

En cuanto a la religión, se aprecia que un gran porcentaje es católico y proviene también mayoría de un colegio privado católico. En relación a la convivencia familiar, un mayor porcentaje vive con sus padres y en cuanto al número de hermanos, un mayor porcentaje tiene dos hermanos. De la misma manera, en la Tabla 1, se observa que un mayor porcentaje de estudiantes no trabaja. Respecto al ciclo de estudio un mayor porcentaje estudia el primer ciclo; en segundo lugar se ubican los que se encuentran en el quinto ciclo y finalmente los de noveno y décimo ciclo.

El consentimiento informado de los participantes, se obtuvo mediante una consulta por escrito, en donde se explicaban los objetivos de la investigación y el tipo de participación que se requería. La universidad fue seleccionada en función a la accesibilidad y las garantías que ofrecía para una adecuada recogida de datos, considerando el compromiso de las autoridades y del personal docente y administrativo.

Instrumentos

Cuestionario de Datos Personales. Orientado a recoger información referida a variables socio demográficas, tales como: ciclo, turno, número de cursos matriculados, edad, sexo, religión, tipo de colegio de procedencia, número de hermanos, familiares con quienes vive y la condición laboral.

Cuestionario de Valores de Schwartz (PVQ). El Cuestionario de Valores de Schwartz es un instrumento que fue desarrollado con la finalidad de evaluar los valores a partir de la teoría de Schwartz. Este instrumento cuenta con 40 enunciados cortos que se refieren a 29 diferentes tipos de personas, describiéndose a cada una de ellas sus ideas, creencias y aspiraciones que de forma implícita permiten analizar la importancia del valor evaluado (Escurra, 2003).

El PVQ estudia los siguientes valores: Hedonismo, seguridad, poder, logro, autodirección, conformidad, universalismo, estimulación tradición y benevolencia y para desarrollarlo, el evaluado debe responder a la siguiente escala: Se parece mucho a mí, es como yo, se parece algo a mí, se parece poco a mí, no se parece a mí y no se parece nada a mí.

La versión original presenta confiabilidad por consistencia interna; encontrándose los siguientes coeficientes: Poder (,50), Seguridad (,64), Conformidad (, 48), Tradición (,37), Benevolencia (,61), Universalismo (,57), Autodirección (,53), Hedonismo (,78), Estimulación (,76) y Logro (,52). Se halló la validez convergente entre el Cuestionario de Valores de Schwartz (PVQ) con la Encuesta de Valores de Schwartz (SVS) (Schwartz, Gila, Lehmann, Burgess, Harris & Owen, 2001).

En nuestro contexto, Escurra (2003) realizó una investigación con escolares, encontrando que el instrumento cuenta con confiabilidad y validez. Para la confiabilidad utilizó el coeficiente alpha de Cronbach, obteniendo los siguientes resultados: Conformidad (,70), Tradición (,75), Benevolencia (,77), Universalismo (,85), Autodirección (,77), Estimulación (,72), Hedonismo (,74), Logro (,79), Poder (,75) y Seguridad (,78). Para la validez de constructo se utilizó el análisis factorial exploratorio. Los resultados indicaron dos factores que permitieron explicar el 76.10% de la varianza total.

Determinación de los criterios psicométricos del Cuestionario

El proceso de validación del Cuestionario de Valores de Schwartz, se realizó a partir de la validez de constructo, para lo cual se utilizó el Análisis Factorial Exploratorio. Se empleó el método de factorización de máxima verosimilitud y en cuanto al método de Rotación, se eligió el de Oblimin.

En primer lugar, con el fin de medir la aplicabilidad del análisis factorial, se realizó la prueba de esfericidad de Bartlett y la medida de adecuación de la muestra de Kaiser Meyer Olkin (KMO) (Miquel, Bigné, Lévy, Cuenca & Miquel, 1997). La medida de adecuación del muestreo de Kaiser-Meyer-Olkin obtuvo un valor de 0.706, el cual es superior a 0,5, siendo ello satisfactorio para proceder con el análisis factorial. George & Mallery (1995) recomiendan como límite de aceptación de este índice KMO valores superiores a 0,5. En relación a la prueba de esfericidad de Bartlett, la cual se utiliza para probar si la matriz de correlaciones es la identidad; en donde se obtuvo un valor de 713.488. (p<,000). Los resultados se dan como válidos cuando presentan un valor elevado de la prueba y cuya fiabilidad sea menor a 0,05. De esta manera, se confirmó que se debe continuar con el análisis factorial.

Al aplicar el análisis factorial se confirmó que existían dos factores que explicaban el 51.98% de la varianza de los ítems, lo cual significa que estos factores alcanzan a explicar, con algún grado de significación conceptual las correlaciones entre los ítems. Tal como se observa en la Tabla 2, se identificaron dos factores extraídos; en un primer factor se incluyeron los valores de conformidad, tradición, seguridad (Dimensión de Conservación) benevolencia y universalismo (Dimensión de Trascendencia). En el siguiente factor se ubicaron los valores de autodirección, estimulación (Dimensión Apertura al cambio), hedonismo, logro y poder (Dimensión de Autopromoción o Autoengrandecimiento). Los resultados anteriormente presentados permiten establecer que el Cuestionario de Valores de Schwartz (PVQ) presenta validez de constructo.

 

 

En cuanto a la confiabilidad se aplicó el Coeficiente Alpha de Cronbach, encontrando que el instrumento obtiene un coeficiente de ,731 para la muestra total y los siguientes coeficientes para cada una de las dimensiones: Autodirección (,59), Benevolencia (,57), Estimulación (,65), Hedonismo (,78), Poder (,57), Seguridad (,65), Conformidad (,69), Universalismo (,69), Logro (,69) y Tradición (,53).

Procedimiento

Se realizaron las coordinaciones previas con las autoridades responsables, de tal manera que dieran las facilidades necesarias para la administración del instrumento. Posteriormente, se aplicó a un grupo piloto conformado por 20 estudiantes de psicología de una universidad estatal de la ciudad de Lima. El objetivo de esta aplicación fue mejorar la inteligibilidad del instrumento; así como, la detección de términos ambiguos o de difícil comprensión. Se encontró que el instrumento fue entendido por los participantes, de tal manera que no se realizó ninguna corrección.

Seguidamente, se aplicó a la muestra total controlando la interferencia de posibles estímulos externos que pudieran interferir en los niveles de atención y concentración. La participación de los estudiantes fue voluntaria y se contó con la colaboración de los profesores de aula.

Los datos se procesaron con el Paquete Estadístico para Ciencias Sociales (versión 14.0).

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS

Sistema de valores según sexo y ciclo de estudios

En la Tabla 3, se observa que para la muestra total los principales valores son el poder y la conformidad. En el caso de las mujeres y los varones, existen coincidencias en las principales elecciones realizadas, ya que ambos seleccionan los mismos valores: Poder y tradición. En cuanto a los ciclos, tanto los de primer, quinto y noveno y décimo, eligen como valor prioritario el Poder y en segundo lugar, la tradición.

 

 

Al observar la media por ciclo, podemos observar que para el caso del valor Poder, ésta va disminuyendo conforme avanzan los estudios. Así en primer ciclo se obtuvo una media de 3.65; en quinto ciclo se encontró una media de 3.51 y 3.28 al final de la carrera profesional. Inversamente a estos resultados se observa que para el valor Tradición, la media tiene un ligero aumento. Así, en primer ciclo se obtuvo una media de 3.313, en quinto varones tienden a dar más preferencia a las experiencias hedonistas, ciclo una media de 3.48 y al final de la carrera una media de 3.52; tal como se presenta en la Tabla 3.

Comparación del sistema de valores según sexo y ciclo de estudios

Para el cálculo de las comparaciones se siguieron las indicaciones de Schwartz (2007), quien propone centrar los puntajes de cada uno de los ítems para controlar la variación debida al diferente número de ítem en cada subescala valorativa.

Respecto a la comparación según el género primero se aplicó una prueba de hipótesis multivariada (MANOVA), ya que tenemos un sistema de valores agrupados en dos diferentes dimensiones relacionadas (Huberty & Olejnik, 2006). Los efectos multivariados debidos al sexo sobre el Factor I (λ Wilks = 0.92) y Factor II (λ Wilks = 0.95) fueron estadística-mente significativos (F[5, 248] = 3.78, p < 0.01; y F[5, 248] = 2.32, p < 0.05, respectivamente), tal como se presenta en la Tabla 4. Ello nos indica que se observan diferencias de género en ambas dimensiones, que no se explican por variaciones aleatorias. Para determinar si estas diferencias pueden ser localizadas en algunos valores, se examinaron estas diferencias en cada valor; en la comparación entre varones y mujeres. Ya que el tamaño muestra del grupo de mujeres es tres veces más que los varones, aplicó la modificación Welch (1938) a la t de Student, que algunos autores sugieren ser el más apropiado para proteger las conclusiones del error de Tipo I (Rasch & Guiard, 2007; Keselman, Algina, Lix, Wilcox y Dering, 2007). En la Tabla 4, se presenta el resultado de la t de Student y la magnitud de las diferencias. Se observa que dentro del Factor I, las diferencias únicamente se localizaron en Benevolencia, en donde los varones tendieron a expresar su preferencia por este valor frente a las mujeres; siendo esta diferencia moderada tal como es sugerida desde la de de Cohen. En el Factor II, los varones tienden a dar más preferencia a las experiencias hedonistas, mientras que las mujeres tienden a orientarse hacia las experiencias valoradas como novedosas y estimulantes; sin embargo, las diferencias debidas al género en ambos valores fueron pequeñas.

 

 

Por otra parte, se detectaron efectos multivariados debido al ciclo de estudios en el Factor I (λ Wilks = 0.91, F[5, 247] = 2.36, p < 0.05) y Factor II (λ Wilks = 0.86, F[10, 494] = 3.59, p < 0.01). Para identificar el patrón de diferencias, se realizó una prueba de hipótesis post-hoc pareada entre los ciclos, usando la t de Student con un ajuste Bonferroni al nivel de significancia (alfa = 0.05) para evitar el error de Tipo I. Finalmente, las estimaciones de la magnitud de las diferencias se cuantificaron con la d de Cohen (Coe & Merino, 2003). En la Tabla 4, observamos también que las diferencias en las preferencias valorativas siguieron un patrón particular. En primer lugar, existe una leve secuencia de diferencias entre los ciclos de estudios; es decir, que las medias tienden a disminuir de acuerdo al avance en el ciclo de estudios, tal como se observa en la Tabla 3. En segundo lugar, el análisis post hoc muestra que el primer ciclo de estudios ha tendido a mostrar una media sistemáticamente más elevada en algunos valores de las dos dimensiones definidas. De la misma manera, en la misma tabla, se aprecia que las diferencias tienden a ser moderadas, excepto en los valores de Hedonismo y Autodirección, en donde las diferencias pueden ser consideradas moderadamente pequeñas.

DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS

Los resultados se discutirán en función a los objetivos específicos inicialmente planteados.

Sistema de valores según sexo y ciclo de estudios

En relación al sexo, se observa que tanto las mujeres como los varones ubican el Poder como el valor más importante. En el caso del sector femenino, estos resultados probablemente son el producto de los múltiples cambios que en la actualidad se observa, en relación al papel que tiene la mujer en los ámbitos laboral, profesional, político y económico. En los últimos tiempos, la mujer ha asumido cierta autonomía, que antes no se observaba. Según Tobía (2005), la independencia va más allá, tiene que ver con la propia identidad, individual de las mujeres, con el hecho de ser personas. Según este autor, el mejor indicador de ello, es tener dinero y no tener que pedirlo a la pareja y ser mantenida.

Otro aspecto que influye en los resultados, constituye el nivel evolutivo de la población que forma parte del estudio, cuya edad promedio es 21 años. En esta etapa, se observan ciertas características ligadas a los rasgos físicos, psicológicos y sociales, en donde el éxito social o proyecto profesional, resultan importantes. Es así, como el mundo es el lugar de reconocimiento personal y profesional (Gelvan, 2006). Además de ello, se añade el papel que tienen los medios de comunicación, llegando a constituirse en modelos plásticos, que ponen énfasis en el control y dominio sobre los recursos, como aspectos fundamentales en la vida.

De la misma manera, el predominio del Poder, supone la búsqueda de ascenso a nivel social, ya que se trata de una universidad particular, que alberga principalmente estudiantes de nivel socio económico medio. Estos resultados, se relacionan con los hallazgos realizados por Escurra (2003) quien encontró el predominio de este valor en un grupo de estudiantes de secundaria de nivel socio económico medio.

En el segundo lugar, se ubica el Valor Tradición, el cual implica, el respeto por las costumbres y tradiciones; así como la aceptación de la humildad y la moderación (Moriano, Trejo & Palací, 2001). Se refiere al compromiso con las ideas que la cultura tradicional o la religión imponen a la persona (Escurra, 2003). Estos resultados se explican al tratarse de una muestra, en donde se encuentra que un alto porcentaje de estudiantes (39.8%) que proceden de colegios privados católicos. Probablemente esta pertenencia a un centro educativo católico, haya influido en esta tendencia; de la misma manera, al tratarse de una población que principalmente viven con sus padres y por lo tanto ello requiere el aceptar las normas y costumbres establecidas en el ámbito familia (Brinkmann & Bizama, 2000).

En función a los ciclos de estudios se ha encontrado que el valor de Poder se mantiene en primer y quinto ciclo; así como el de Tradición en el segundo lugar. Observándose un cambio de lugar en la última etapa de su formación donde la tradición se ubica en el primer lugar y poder en el segundo. Sin embargo, se aprecia también que en el caso del Poder, la importancia de este valor va decreciendo conforme avanzan los ciclos; inversamente con lo que se observa en el caso de la Tradición, la misma incrementándose en función a su permanencia en el ámbito universitario. Es probable, que la universidad esté contribuyendo.

Comparación del sistema de valores según sexo y ciclo de estudio

Respecto a la comparación en función al sexo, se ha encontrado que en el factor I (Dimensión Bipolar de Autotrascendecia -Autoengrandecimiento), la diferencia se ubica en el valor Benevolencia, a favor de los varones. Ello se explica, al tratarse de una muestra de varones, estudiantes de psicología, quienes probablemente por el hecho de estudiar una carrera de servicio estén logrando orientar su conducta y sus preferencias hacia actividades de ayuda. Es así, como se podría sugerir que la universidad, está jugando un papel fundamental, ya que es a través de estas instituciones que se transmiten a los individuos el conocimiento intelectual indispensable para la modernización y la democratización de la sociedad, se proporcionan los esquemas y los valores que aseguran la estabilidad social, asistiendo y sirviendo a las comunidades en la solución de los complejos problemas asociados con su desarrollo y bienestar, conduciéndolos a formar parte del proceso de integración que incidirá sobre el futuro de su organización social (Espíndola, 1995).

Esta benevolencia, se traduce en la preocupación e interés por el bienestar de las personas que se encuentran alrededor del estudiante, desde una perspectiva afectiva, interesados en brindar amor y amistad. Su permanencia en el hogar, también puede ser otro factor que este influyendo en estos resultados; a que al observar los esfuerzos que realizan sus padres por mantenerlos en una universidad particular, los lleva a valorarlos.

En relación al Factor II (Orientación al cambio – Conservación), se encontraron ciertas diferencias; aunque pequeñas, en el valor de Hedonismo, en donde los varones puntuaron ligeramente más alto que la mujeres y en el valor de Estimulación en donde contrariamente; las mujeres obtuvieron medias un poco más elevadas que el sector masculino. Si bien es cierto, estas diferencias no fueron moderadas; se puede señalar que en caso del Hedonismo, ello es lo explica considerando las características culturales de nuestro contexto en donde, se espera que los varones orienten más hacia la búsqueda de obtener placer, la gratificación personal y la búsqueda de sensaciones gratas para sí mismos. El Hedonismo, implica la búsqueda de obtener placer, gratificación personal y sensación grata para uno mismo; sin embargo aparentemente este tipo valorativo estaría relacionado negativamente con el significado del estudio, ya que se trata de una muestra de estudiantes universitarios; también es cierto que la meta del disfrutar de la vida puede ser vista como algo a alcanzar a través de la mediación del estudio; tal como lo señala Kornblit (2004), en un estudio realizado con jóvenes argentino en relación a las representaciones sociales y valores en relación al trabajo.

Respecto al ligero aumento en el valor Estimulación en el caso de las mujeres; ello se explica a partir de los logros y avances que la mujer está desarrollando en la actualidad. El valor de Estimulación se refiere a la necesidad de innovar y tener retos en la vida; en donde importa la novedad y los desafíos. Estos resultados se relacionan con los hallados por Fagermoen (1997), quien encontró que los valores del trabajo más apreciados son la intelectualidad y la estimulación.

 

REFERENCIAS

Allport, G. W., Vemon, P. E., & Lindzey, G. (1960). Study of values (3rd ed.). Boston: Boston University Press.

Arciniega, L. y Gonzáles, L. (2002) Valores individuales y valores corporativos percibidos: una aproximación empírica. Revista de Psicología Social Aplicada, 12 (1), 41-60.

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Recibido: 22 de Abril de 2009
Aceptado: 02 de Junio de 2009