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Liberabit

versión impresa ISSN 1729-4827

liber. v.16 n.2 Lima jul./dic. 2010

 

ARTÍCULOS

 

Representaciones sociales sobre pobreza en estudiantes universitarios chilenos

Social representations of poverty in university students

 

Marianela Denegri Coria* ; Daniel Cabezas Gaete** ; Jocelyne Sepúlveda Aravena*** ; Carlos del Valle Rojas**** ; Yéssica González Gómez***** y Horacio Miranda Vargas******

Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo. Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
*mdenegri@ufro.cl
; ****delvalle@ufro.cl; **daniel.cabezas@gmail.com; *****jgonza@ufro.cl; ***jksepulveda@gmail.cl  ******miranda.horacio@gmail.com

 


RESUMEN

El propósito del estudio fue determinar y describir las representaciones sociales de estudiantes universitarios chilenos sobre pobreza, sus causas y soluciones. Se empleó la Técnica de Redes Semánticas Naturales (Valdez, 1998), el instrumento se aplicó a 121 estudiantes de las Facultades de Educación y Humanidades y Medicina de la Universidad de La Frontera. Los análisis fueron realizados en base a los valores que arrojan las redes semánticas. Los resultados dan cuenta de contenidos comunes en las representaciones sociales de ambos grupos, matizadas probablemente por la formación académica, observando diferencias en relación a la importancia que asignan a factores de carácter histórico y social. Los hallazgos se discuten en relación a aspectos estructurales del pensamiento.

Palabras Clave: Pobreza, representaciones sociales, estudiantes universitarios.

 


ABSTRACT

The purpose of the study was to determine and describe the social representations of Chilean university students about poverty, its causes and solutions. We used the technique of semantic network (Valdez, 1998), we applied the instrument to 121 students from the Faculties of Education and Humanities and Medicine of the University of La Frontera. The analyses were carried out based on values of the semantics network. The results indicate common contents in the social representations of both groups, probably nuanced by academic formation; we observed differences among students groups related to the importance that they assigned to historic and social factors. We discussed the results about structural aspects thoughts.

Key words: Poverty, Social Representations, University Students.

 


Introducción

El ser humano es un ser social que construye dicha naturaleza en la trama de relaciones que establece a lo largo de su vida. Todo conocimiento social se origina y sustenta en la inserción en un medio social, se desarrolla en el contacto con un «otro» e incorpora en sus contenidos el discurso social del grupo de referencia. Ello no significa negar la labor constructiva personal que cada individuo realiza a partir de sus propios instrumentos intelectuales y afectos, sino más bien destacar la constante interacción entre los procesos personales y los procesos sociales (Denegri, 2005). Es en esta interacción donde los individuos construyen representaciones del mundo que les rodea, las cuales al nutrirse del trasfondo conversacional que subyace a las interacciones sociales, llegan a constituirse en compartidas y adquieren así el estatus de representaciones sociales.

Para Moscovici, las representaciones sociales constituyen un conjunto de conceptos, declaraciones y explicaciones originadas en la vida cotidiana, en el curso de las comunicaciones interindividuales y equivalen en nuestra sociedad a los mitos y sistemas de creencias de las sociedades tradicionales (Moscovici, 1981). El autor señala la existencia de dos procesos a través de los cuales se generan las representaciones sociales; (a) anclaje, supone un proceso de categorización a través del cual se clasifica y otorga un nombre a las cosas y a las personas, permitiendo transformar lo desconocido en un sistema de categorías que es propio; (b) objetivación, consiste en transformar entidades abstractas en algo concreto y material (Moscovici, 1981; 1984).

Otros autores señalan que las representaciones sociales se definen en base a dos características. La primera señala que una representación social estará definida por un contenido (sean imágenes, informaciones, actitudes u otro) con respecto a un objeto (sean situaciones, acontecimientos, personas, instituciones, etc.), mientras que la segunda refiere que la representación social siempre es de un sujeto (entiéndase individuo, grupo social o familiar, equipo, etc.) en relación a otro sujeto, por lo que el aspecto relacional forma parte constitutiva de la propia representación (Candreva & Paladino, 2005; Sapiains & Zuleta, 2001).

Las representaciones sociales son más que las representaciones cognitivas que existen en la mente de las personas. A menudo se las describe como «flotando» en la sociedad dado que existen tanto a nivel individual como colectivo, impregnando todos los aspectos de nuestra vida social y de la sociedad. Pueden ser encontradas tanto a nivel de personas y grupos en particular como a un nivel más amplio en la sociedad; por ejemplo, en los medios de comunicación de masas, en las políticas gubernamentales, o en la organización de instituciones sociales como escuelas o servicios de salud (Morant, 1998).

Desde esta perspectiva, la noción de representación social nos sitúa en el punto donde lo psicológico y lo social se interceptan como un producto psicológico surgido de y en la interacción entre el individuo y los otros, por tanto como categoría las representaciones sociales deben ser abordadas como producto y proceso de una elaboración de carácter psicosocial (Banchs, 2000; Moscovici, 1986; Zambrano, 1998).

En este sentido las representaciones sociales de fenómenos como la pobreza y sus soluciones, expresan la forma como individuos y colectivos significan tanto a las personas consideradas como «pobres» como al fenómeno social amplio que les subyace, «pobreza», y a la vez están a la base de las formas de interacción cotidiana y de los comportamientos que los sujetos desarrollarán hacia ese «otro» categorizado como pobre.

En Chile, el concepto de pobreza es abordado por distintos autores y desde distintas perspectivas. La noción de pobreza según el análisis económico convencional es un problema de bienestar, resultado de un juicio de valor en el que se comparan en una escala posibles situaciones económicas a las cuales optan determinados grupos de la sociedad. A partir de ello, la noción de pobreza se basa en una valoración sobre cuáles son los niveles mínimos de bienestar adecuados y cuáles son las necesidades básicas indispensables que deben ser atendidas (Vial, 1998). Esto significa que una persona es pobre si no tiene suficiente alimentación o carece de acceso a una combinación de servicios básicos de educación, atención de salud, vivienda, sistemas de protección social y empleo adecuados (Ministerio de Planificación de Chile [MIDEPLAN], 2002). En esta contextualización, y desde un paradigma positivista, pobreza va a significar carencia, principalmente de bienes materiales necesa-rios para el sustento de la vida humana (Caputo, 2001).

Desde otras perspectivas, se sostiene una definición relacional de las situaciones de pobreza, donde las personas pobres son aquellas que se ven sometidas a un entramado de relaciones de privación de múltiples bienes materiales, simbólicos, espirituales y de trascendencia, imprescindibles para el desarrollo autónomo de su identidad esencial y existencial (Vasilachis de Gialdino, 2003).

Otros estudios hablan de la pobreza de capacidades, centrándose en factores diferentes de los ingresos, enfatizando aquellos que impiden a los individuos disfrutar de suficiente bienestar humano. En este enfoque las capacidades de las personas pueden asumir múltiples dimensiones como educación, salud, empleo y otros, y su desarrollo produce un mayor impacto en el bienestar y en la calidad de vida (Sen, 1999).

De las definiciones expuestas se desprende que en la actualidad se han incorporado dimensiones que llevan a cambiar el concepto de pobreza como un estado, hacia un énfasis de la situación de pobreza como proceso, cobrando importancia en esta dimensión el diseño de políticas públicas que respondan a los contextos cada vez más complejos y cambiantes que afectan a la población «pobre» y al tránsito continuo de la población entre situaciones de bienestar, pobreza e indigencia (Arriagada, 2005).

Señalado lo anterior, conveniente recordar que las representaciones de la realidad que los individuos construyen determinan, en gran medida, sus posibilidades de acción en el mundo. En un país en desarrollo, como Chile, que cuenta entre sus metas prioritarias la superación de la pobreza, la educación puede jugar un papel clave en la sensibilización de los miembros jóvenes de la sociedad (Denegri, Sepúlveda, Etchebarne, González, Gempp & Del Valle, 2009a). En este sentido, Denegri, Cabezas, Páez, Vargas y Sepúlveda (2009b) señalan que la confrontación y reconocimiento del entorno económico y social de los problemas presentes y la estimulación de la construcción de un juicio crítico en torno a la propia actuación, tanto personal como profesional por parte de los universitarios estimula el desarrollo de un pensamiento social que constituye la base de la participación ciudadana.

Considerando que en el ejercicio de la mayoría de las profesiones el contacto con personas en contextos de pobreza forma parte del quehacer cotidiano, se vuelve necesario conocer las representaciones sociales que los estudiantes universitarios chilenos construyen acerca de la pobreza, sus implicancias y soluciones, para contrastarlas con las necesidades que derivan del nivel de complejidad que requiere el ejercicio profesional en la operacionalización de las políticas sociales para el abordaje de la pobreza.

En el ámbito señalado existe relativamente poca literatura que aborde las representaciones sociales acerca de la pobreza y sus implicancias en población universitaria, la mayoría de los trabajos se centran en población infantil y adolescencia temprana desde un enfoque cognitivo-evolutivo (Denegri, 1998; Denegri, Keller, Palavecinos, Ripoll & Delval, 1998, Denegri et al., 2009a; Navarro & Enesco, 1997). Los resultados de estos estudios señalan un progreso evolutivo en las ideas de los sujetos que avanza desde una concepción centrada en elementos externos, y casi exclusivamente en la presencia o ausencia de posesiones materiales, hasta concebir una estratificación socioeconómica compleja y asociar la movilidad al concepto de oportunidades de vida. En el año 2006 un equipo liderado por Amar (Amar, Abello, Denegri, Llanos, Pardo, Villadiego & Duque, 2006) desarrolló un estudio con estudiantes universitarios, encontrando que las condiciones individuales, esfuerzo personal y apoyo del estado son considerados elementos determinantes de movilidad socioeconómica; destacando la presencia de contenidos asociados a la «responsabilidad» de las propias personas «pobres» por su condición de tal, y una representación de la funcionalidad de la pobreza como parte inherente del sistema económico, por lo tanto difícilmente superable.

A partir de los antecedentes expuestos en la presente investigación se propuso determinar y describir las representaciones sociales sobre pobreza, sus causas y soluciones de estudiantes universitarios y la relación entre estas representaciones y el área de formación profesional en que están insertos.

Método

Participantes

Se consideró un muestreo intencionado, considerando la Facultad de origen como criterio de inclusión. La muestra estuvo compuesta por 121 estudiantes de cuarto año, penúltimo año de formación, de la Universidad de La Frontera, de los cuales 53 pertenecían a la Facultad de Educación y Humanidades y 68 a la Facultad de Medicina.

Diseño

El diseño utilizado fue de tipo Transeccional Descriptivo–Comparativo, utilizando metodología cuantitativa y cualitativa, a través del Método de Redes Semánticas Naturales (Valdez, 1998).

Instrumento

Se empleó la técnica de las redes semánticas naturales (Valdez, 1998), la cual ofrece un medio empírico de acceso a la organización cognitiva del conocimiento, proporcionando datos referentes a la organización e interpretación interna de los significantes. Por tanto, es una técnica a través de la cual emergen las representaciones sociales.

El instrumento se compone de dos secciones, la primera de identificación y la segunda, donde se exponen las palabras y frases estímulo Pobre, Pobreza, Causas de la pobreza y Soluciones a la pobreza.

Procedimiento

Inicialmente se solicitó la autorización a los Decanos de cada Facultad, para posteriormente invitar a los estudiantes a participar, confirmando su participación a través de la firma del consentimiento informado. El instrumento se aplicó en grupos de 20 sujetos, cautelando la correcta aplicación. En cada grupo se entregó la siguiente instrucción: «Definan con un mínimo de cinco palabras sueltas que pueden ser adverbios, verbos, sustantivos, adjetivos, etc., sin usar partículas gramaticales como preposiciones o artículos, a cada una de las palabras estímulo». Posteriormente se solicitó jerarquizar cada una de las palabras definidas, asignándole el número 1 a la palabra que consideran se encuentra más cerca de la palabra estímulo, el número 2 a la que le sigue en relación, el 3 a la siguiente y así sucesivamente hasta terminar de jerarquizar todas las palabras definidoras generadas.

Plan de análisis

Los análisis se realizaron en base a: (a) valor J, es el total de definidoras diferentes en la red de cada grupo y representa la riqueza del conocimiento; (b) valor M (peso semántico), es el producto de la frecuencia de un nodo por su valor semántico, (asignado en una escala del 1 al 10), representa la significatividad que tienen los conceptos manifestados; (c) grupo SAM, los 15 conceptos con mayor peso semántico (M), indica las definidoras fundamentales en la red de un grupo; en el caso de esta investigación hay redes que tienen 17 conceptos, lo que teóricamente también es aceptable; y (d) valor FMG (distancia semántica), es la puntuación expresada en porcentaje de aquéllas 15 con peso semántico más alto (Valdez, 1998).

Resultados

Los resultados corresponden a los análisis realizados en base a los criterios propuestos por Valdez (1998). Para facilitar la lectura, esta sección ha sido organizada en base a las palabras y conceptos que integran esta investigación, describiendo en cada apartado los conjuntos SAM respectivos a las palabras y conceptos estímulos.

Concepto Pobre

En cuanto al concepto Pobre (ver Tabla 1), se aprecia que el núcleo de la red está representado en el concepto Necesitado. Con peso semántico de un 63,3% aparece la palabra Carente, seguida de Hambre (46.9%), Marginado (36.6%), Hacinamiento (35.2%), Carencia (30%), Marginal (28%), Excluido (25.7%), Cesante (24.4%), Indigente (18.3%); a este nivel de distancia semántica aparecen asociadas al concepto de Pobre las palabras Esforzado y Humilde (17.8% ambas), quedando un último núcleo compuesto por Discriminado, Escaso y Falto (15.8% cada una).

 

 

En cuanto al significado psicológico del concepto Pobre para los estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades (ver Tabla 2), el núcleo de la red está compuesto por Carente (100%) y Necesitado (99.6%), conceptos seguidos por Marginado (82.4%) y Excluido (76.50%) que tienen pesos semánticos elevados. Un poco más alejados se encuentran los otros conceptos que conforman esta red: Indigente (23.3%), Discriminado (22.9%), Aproblemado y Falto (20.60% ambos), Desamparado y Escaso (20.2% ambos), Vulnerable (15%), Enajenado (14.6%), Desvalido e Insatisfecho (14.2%) y por último, Persona (13.8%).

 

 

Para los estudiantes de la Facultad de Medicina el núcleo del significado psicológico del concepto Pobre (ver Tabla 2) está constituido centralmente por la palabra Necesitado (100%). Posteriormente emergen las palabras Triste (52%), Hambriento (42.2%), Marginado (32.3%), Carente (27.5%), Sin dinero (26.5%), Cesante (23.5%), Escaso y Solo (20.6% ambos). Discriminado, Desamparado y Falto (19.6% todos), y por último con una distancia de un 17.6% las palabras Vacío, Analfabeto, Forzado y Tonto.

Concepto Pobreza

Respecto al concepto Pobreza para el total de los participantes (ver Tabla 3), el núcleo semántico está configurado centralmente por la palabra Carencia (100%), seguida bastante cerca por la palabra Necesidad (77%). Más alejadas del núcleo emergen las palabras Hambre (42%), Falta (35%), Tristeza (33%), Desigualdad (32%), Escasez (31%), Hacinamiento, Marginalidad e Injusticia (30% todas), Discriminación y Precariedad (22% ambas), Cesantía (21%), Problema (20%) y Enfermedad (19%).

 

 

En cuanto al concepto Pobreza para los estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades (ver Tabla 4), es posible observar que los estudiantes asocian el concepto principalmente a la palabra Carencia (100%), seguida de Necesidad (80%), más alejadas se encuentran las palabras Marginalidad (30%), Escasez y Problema (ambas con un 27.6%), Falta (27.4%), Desigualdad (24.1%), Esfuerzo (20.1%), Exclusión (18.5%), Precariedad (17.1%), Potencialidades (15.6%), Condición (15%), Insatisfacción y Sufrimiento (14.7% ambas), y finalmente Sufrimiento (14.7%).

 

 

Para los estudiantes de la Facultad de Medicina el conjunto SAM (ver Tabla 4) revela que la palabra central de la red para el concepto Pobreza es Hambre (100%), seguida con un 93,6% de Carencia. Posteriormente, emergen las palabras Tristeza (72.7%), Necesidad (67.3%), Hacinamiento (64.1%). Con una mayor distancia se encuentran Escasez (45.5%), Desigualdad (44.1%), Cesantía y Falta ambos con un 40.5%, Frustración (40%), Discriminación y Enfermedades (36.8% ambas), Injusticia (36%), Marginalidad (30.4%), y finalmente Marginación (30%).

Concepto Causas de Pobreza

Para el tercer concepto Causas de Pobreza, la red general (ver Tabla 5) muestra que la palabra central es Cesantía (100%), seguida de Falta de oportunidades con un 62.41%. Más alejadas se encuentran las palabras Desigualdad (44.36%), Flojera (43.36%), Falta de educación e Ignorancia, ambas con un 39.85%, Analfabetismo (36.34%), Injusticia (36.1%), Inequidad (35.59%), Discriminación (34.33%), Egoísmo (30.33%), Enfermedades (27.32%), Educación (26.81%), Política (26.57%), y finalmente Economía (22.8%).

 

 

En cuanto al concepto Causas de Pobreza para los estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades (ver Tabla 6), se observa que los estudiantes asocian el concepto principalmente a la palabra Falta de Oportunidades (100%), seguida de Cesantía (81,80%) y Desigualdad (80,30%). Más alejadas de la red se encuentran Discriminación (58.3%), Falta de educación (52.3%), Economía (48.5%), Inequidad y Poder, ambas con una distancia de 43.9%, Egoísmo (43.2%), Exclusión social (38.6%), Ignorancia e Injusticia (37.9% ambas), Sociedad (36.4%), Flojera (32.6%), y al final Oportunidades (31.1%).

 

 

Respecto a la red semántica del concepto Causas de Pobreza (ver Tabla 6), para el grupo de estudiantes de la Facultad de Medicina la palabra central es Cesantía (100%). A este concepto le siguen con una distancia semántica importante en términos de porcentaje las palabras Analfabetismo (47.8%), Flojera (46.8%), Ignorancia (42.2%), Falta de oportunidades (41.5%), Enfermedades (37.2%), Injusticia (33.3%), Falta de educación (31.9%), Inequidad (29.8%), Alcoholismo (28%), Política (27.7%), Desigualdad (25.2%), Egoísmo (22.7%), Educación (21.9%) y Discriminación (21.2%).

Concepto Soluciones de la Pobreza

Respecto al concepto Soluciones de la Pobreza para el total de los participantes (ver Tabla 7), el núcleo semántico está configurado centralmente por la palabra Educación (100%), Trabajo (80,40%) y Oportunidades (72%). Bastante más alejadas semánticamente emergen las palabras Igualdad (39%), Equidad (37%), Esfuerzo (20.7%), Salud (20.5%), Solidaridad (20.2%), Capacitación (18.7%), Participación social (18.5%), Amor (17.6%), Justicia (17.1%), Recursos (16.5%), Dinero (12,9%) y Reformas políticas (11.8%).

 

 

En relación a las respuestas de los estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades (ver Tabla 8), el núcleo semántico para el concepto Soluciones de la Pobreza está conformado por la palabra Educación (100%). Con una distancia semántica cercana se encuentran las palabras Trabajo (85.65%) y Oportunidades (69.32%). Más alejadas del núcleo se emergen las palabras Equidad (44.62%), Igualdad (42.62%), Participación social (42.23%),

 

 

Reformas políticas (30.28%), Recursos (28.29%), Capacitación (24.7%), Redistribución de la riqueza (20.17%), Desarrollo (19.52%), Solidaridad (17.53%), Tecnificación (12.74%), Políticas sociales (11,95%) y con igual distancia Apoyo, Dinero y Justicia (11.55%).

Finalmente, para los estudiantes de la Facultad de Medicina se observa que el núcleo semántico para el concepto Soluciones de la Pobreza (ver Tabla 8) está conformado por la palabra Educación (100%). Posteriormente se emergen las palabras Trabajos (72.19%) y Oportunidades (65.92%). Con una mayor distancia semántica se encuentran las palabras Igualdad (33.19%), Equidad (32.1%), Salud (27.41%), Esfuerzo (27.16%), Amor (25.68%), Solidaridad (20.25%), Justicia (19.01%), Capacitación (14.32%), Dinero (13.33%), y con una misma distancia semántica Integración, Recursos y Superación (8.64%).

Discusión

De los resultados expuestos se observa que si bien hay significados comunes en las definiciones dadas por los estudiantes a cada concepto, también se observan algunas diferencias dependiendo de la Facultad a la cual se encuentran adscritos, lo que denota probablemente la influencia de la formación académica en sus representaciones. Así, en la Facultad de Educación y Humanidades le otorgan mayor importancia a factores de carácter histórico en la existencia de pobres y ricos, mientras que los estudiantes de la Facultad de Medicina dan mayor importancia a los factores sociales. A pesar de estas diferencias en aspectos parciales de la representación para ambos grupos el núcleo figurativo es en base a factores inherentes a la especie.

En cuanto a las consecuencias de vivir en la pobreza se aprecia que los estudiantes de la Facultad de Medicina identifican el menor crecimiento personal como una de las principales consecuencias de vivir en la pobreza, en cambio para los participantes de la Facultad de Educación y Humanidades la marginación surge como una de las principales consecuencias de vivir en la pobreza. Cabe señalar que el núcleo figurativo para este concepto está dado por la categoría de Menores Oportunidades para los estudiantes de ambas Facultades. Desde esta perspectiva, el acceder a menores oportunidades tendría dos tipos de consecuencias para los sujetos que viven en condiciones de pobreza; por una parte, consecuencias internas expresadas en el menor crecimiento personal (estudiantes Facultad de Medicina) y por otra, consecuencias sociales expresadas en la marginación (estudiantes Facultad de Educación y Humanidades).

Como se ha expuesto los núcleos figurativos son compartidos por ambos grupos de estudiantes y las diferencias se observan en contenidos que se encuentran en torno al núcleo figurativo, y que poseen por lo tanto, menor jerarquía y peso. Todo esto apoya la afirmación que no existen diferencias importantes entre las representaciones sociales de los estudiantes participantes.

Destaca que las respuestas expresadas por los sujetos coinciden en su contenido con lo expuesto teóricamente, por ejemplo la relación entre inequidad y salud pública, mencionada por Benabou (1996) al poner de manifiesto las dificultades al acceso a la salud, mayor mortalidad infantil y menor esperanza de vida. En cuanto a la educación se afirma que la desigualdad crea circuitos educativos totalmente diferenciados entre los distintos sectores sociales, por lo que los pobres reciben una educación de inferior calidad. Esto explicaría el círculo de la pobreza ya que parte del capital humano de una sociedad se anula (Kilsberg, 2002).

Cabe señalar que las representaciones sociales de los participantes no se diferencian en cuanto a complejidad, conceptos y núcleos figurativos en torno al tema de la Pobreza y la Desigualdad Social, en relación con las observadas y señaladas en otros estudios con niños y adolescentes (Denegri, 2005; Denegri et al., 1998; Denegri et al., 2009a; Mendoza, Muñoz & Sanhueza, 1998), lo que permite suponer que a nivel del pensamiento global los participantes se distribuyen en los distintos niveles encontrados en otras investigaciones, observándose las respuestas características de pensamiento que van desde el pensamiento económico subordinado hasta algunas apreciaciones sistémicas en la elaboración de las respuestas (Cartes, Morales & Díaz, 2001).

Directamente relacionado con lo anterior, se encontró que los sujetos no hacen una diferenciación clara entre pobre y pobreza, puesto que coinciden en su núcleo figurativo (Carencia), lo que hace suponer que los sujetos de la muestra manifiestan dificultades para diferenciar entre la personificación que implica el concepto pobre y la abstracción al fenómeno de la pobreza. Esto podría orientarnos a hipotetizar que al menos en torno a estos dos conceptos los participantes tienden a construir significados orientados hacia lo concreto, y presentan dificultades para la abstracción conceptual, lo que es llamativo considerando que se trata de individuos que cursan estudios superiores. Cabe preguntarse si estas dificultades estarían vinculadas a aspectos estructurales del pensamiento o a la falta de estimulación de herramientas cognitivas orientadas a la abstracción dentro del proceso formativo, lo cual es tema a abordar en futuras investigaciones.

Otras diferencias particulares emergieron en los participantes de la Facultad de Medicina, donde surgen representaciones centradas en atributos internos como la presencia de sentimientos disfóricos como la tristeza, mientras que en la Facultad de Educación y Humanidades existe una tendencia hacia las representaciones vinculadas a la estructura social como la marginación, luego del mismo núcleo figurativo de carencia que ambos grupos comparten. Esto se podría atribuir a la socialización universitaria vinculada a las áreas de formación de las Facultades, indicando que los estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades estarían más centrados en las problemáticas sociales y en variables externas al sujeto, mientras que los estudiantes de la Facultad de Medicina se orientarían más a la consideración individual de cada sujeto.

En relación a las Causas de la Pobreza los resultados obtenidos muestran que en el núcleo figurativo aparece como principal causa de pobreza la Cesantía y la Falta de Oportunidades, mientras que a mayor distancia semántica se incorporan la desigualdad y la flojera, coexistiendo en ello factores de estructura social y características individuales, lo que concuerda con las representaciones sociales que circulan en la sociedad en general. Sin embargo, llama la atención la presencia del concepto «flojera» atribución negativa vinculada a características personales que se esperaría no estuviera presente en individuos que han sido formados para comprender la pobreza en una dimensión más amplia y abstracta.

Por otra parte, no se muestra una idea o representación clara de cómo afrontar el tema de la Pobreza, esto se ve reflejado en la existencia de múltiples visiones al respecto, encontrándose factores tanto valóricos generales (solidaridad, equidad entre otros) como otros vinculados a políticas sociales, pero expresadas en términos muy generales como es el caso de educación, trabajo y oportunidades que representan el discurso social que circula en los medios de comunicación o en las opiniones de distintos actores sociales. Lo anterior es coherente con lo expresado por los estudiantes en relación a sus explicaciones acerca de la pobreza y sus causas, donde se observa la coexistencia entre explicaciones abstractas y otras muy concretas. Esto permite deducir la falta de conceptos más «técnicos» que se esperarían en estudiantes que están finalizando su formación en carreras en las cuales se espera tengan amplio contacto con sectores que viven en contextos de pobreza. Este es un aspecto que podría estar vinculado a su vez a particularidades del proceso formativo en la universidad, aspecto que sería conveniente dilucidar en futuras investigaciones.

 

Referencias

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Zambrano, A. (1998). Pobreza, familia y delincuencia: el rol de la Identidad familiar. Tesis de Magister no publicada, Escuela de Psicología, Universidad de la Frontera.

 


Esta investigación ha sido financiada por el Fondo de Ciencia y Tecnología (FONDECYT) Nº 1090179. Dirigir correspondencia a: Dra. Marianela Denegri C. Universidad de La Frontera. Departamento de Psicología. Casilla 54 – D. Temuco. Chile.

* Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera. Av. Francisco Salazar 01145, Temuco, Chile.
** Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera.
*** Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera.
**** Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera.
***** Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera.
******Centro Excelencia en Psicología Económica y del Consumo, Universidad de La Frontera.

 

Recibido: 11 de mayo de 2010
Aceptado: 14 de Junio de 2010